30 de diciembre de 2009

Bailando en el Boulevard

Me invitaron ayer al que se convirtió en el primer musical que me chifla de todos los que he visto en Madrid (unos cinco por ahora). Me refiero a 'Blancanieves Boulevard', una obra pensada sobre todo para niños pero que hace disfrutar a público de cualquier edad y que recomiendo sí o sí. Cuanta la historia de Bianca, la sobrina de la cantante más famosa de la ciudad, Bárbara Milton. Su maravillosa voz encandila a un reportero que quiere hacerle una entrevista y convertirla en una estrella. Bárbara hará lo imposible para evitar que Bianca le haga sombra. Lo que sea.

No creo que sea necesario decir que mi papel preferido fue el de la mala remala de Bárbara, interpretado por una sensacional Miriam Madrid. También estuvo genial Cristina Llorente, la protagonista, con una voz que no paraba de recordarme todo el tiempo a la de los clásicos de Disney: dulce, cándida, melodiosa, con garra... El único actor que conocía antes de ver la obra era Gerard Martí, que se presentó hace algunos años a la preselección española para ir a Eurovisión.

'Blancanieves Boulevard' sólo estará en escena hasta el 10 de enero, por lo que aún quedan bastantes días para fascinarse con un musical increíble, lleno de canciones pegadizas que te hacen bailar en el asiento (nos compramos el disco, y me encanta). El público se entrega desde el primer momento, y no sólo los niños. Además, que la obra acabara con todo el aforo gritando eso de "'be' 'erre' 'a' 'uve' 'o' BRAVO" no lo había presenciado jamás en un teatro.

27 de diciembre de 2009

El Trivial Pursuit más caro del mundo

Pocos juegos son tan populares y adictivos como el Trivial Pursuit y he de reconocer que a mí me chifla hasta la extenuación. Me gusta cuando gano y me cabreo cuando no caigo en los quesitos por más que tire el dado. De hecho, creo que es el único juego en el que me llego a enfadar (¡con el buen perder que tengo!).

La casa de juegos Zontik le da una vuelta de tuerca y lo convierte en objeto de colección gracias a una edición especial que consta de un tablero de cuero hecho a mano en el que la serigrafía se ha realizado con oro de 24 quilates, al igual que los cantos de las tarjetas de preguntas (también cabe la opción de que sea de plata, pero es mucho más bonito si se encarga de oro). Las fichas pueden pedirse también de plata de ley con laca de color para diferenciar las categorías y los cubiletes y las cajas para las tarjetas son de piel de becerro.

Para que no sean todos iguales, la gente de Zontik puede fabricar el juego, que viene con un peralte bastante chulo, en once colores de cuero diferente. Mi favorito es el malva, pero el marrón clásico, el de las fotos, me tira mucho también. No sé si Gaspar es lector o no de este blog, pero, si le sobran 4.300 euros, bien que podría hacerme feliz dejándomelo junto a los zapatos el próximo día 6.

24 de diciembre de 2009

Un fin de año diferente

Celebrar de forma elegante el fin de año no tiene por qué estar asociado a un esmoquin. Dependiendo de dónde se festeje (un refugio de montaña, en plena campiña o dehesa, una playa...), hay otras combinaciones que pueden resultar mucho más cómodas y adecuadas que el clásico traje de gala. Todo dependerá de cuánto queramos innovar o transgredir.

En el extremo de los más revolucionarios se encuentra el diseñador belga Dirk Dikkembergs, para el que "un pijama de seda para una fiesta en la playa, o uno de cashmere, si estamos en la nieve, son una gran alternativa. Cuando no haya más remedio que usar el esmoquin, no hace falta que sea negro. Rojo o azul pueden resultar igual de elegantes".

Más sobrio y amante declarado del 'total black', el modisto gallego José Castro es de la opinión de que, "para una situación un poco diferente, hay que huir de las formas clásicas y decantarse por algo más simple pero con un toque de distinción. Creo que cualquier pieza de Alber Elbaz para Lanvin seria una buena opción, o alguno de mis vestidos de cóctel. En estos casos, se debe abusar de un buen complemento, ya que no se abusa en exceso de la forma, ni del colorido: el impacto será moderado pero incisivo".

También Jeremy Hackett apuesta por la comodidad. "La relajación se da por hecho, así, en una playa, ¿por qué no combinar una chaqueta blanca con zapatos cómodos e incluso alpargatas?". En el caso de un refugio invernal, el británico se decanta por "una americana de terciopelo con un pantalón de tartán". El secreto está en no complicarse.

18 de diciembre de 2009

Ejercitar la memoria con Hermès

La última colección de Hermès cuenta con diferentes barajas de cartas. Están pensadas para partidas de póker, bridge e incluso adivinar el futuro gracias al tarot. La más especial, sin embargo, es la pensada para juegos de memoria (el de descubrir las parejas o muchos otros), ya que los dibujos con los que se presenta son los símbolos de la manufactura francesa, especialmente los relacionados con el mundo del caballo. Con el dorso plateado, cuestan 160 € y viene en una caja de las que hace furor entre coleccionistas por su belleza. Ya está a la venta, por lo que si hay algún interesado, sólo ha de entrar en la tienda on-line de la firma.

17 de diciembre de 2009

Retocar lo retocado

A estas alturas, no habrá mucha gente que desconozca que Belén Esteban ha pasado por quirófano para retocarse el rostro. He de admitir que el resultado parece ser bastante satisfactorio, por lo que toca felicitar al doctor que esculpió una cara nueva, así como a la empleada de TeleCinco por su acierto escogiendo facultativo.

Como muchos, me enteré del cambio a través de la portada de la revista 'Lecturas', que fue la que se hizo con la exclusiva. Sin embargo, me asaltó una duda nada más ver a la madrileña tan radiante y resultona: ¿habrán retocado la foto? Ya el hecho de que la hayan maquillado me parece un error. No porque tenga algo contra el maquillaje (ni mucho menos, que me da de comer), sino porque si lo que quieres es mostrar el resultado de una operación estética, lo último que puedes hacer es poner sobre su rostro base, antiojeras, labiales, sombra de ojos... ¡y mucho menos retocar con algún editor de imágenes lo más mínimo! En este caso, además, estás mintiendo a tu lector, que no ve a la Belén Esteban que ha salido del quirófano, sino a una versión mejorada de la misma.

Mucho se habla de los retoques en las revistas y la publicidad. Como en todo, aquí no puede haber blancos o negros. Es decir, me parece fatal que presenten modelos con cuerpos femeninos imposibles, que quiten arrugas naturales para quitar años a alguien a quien no le afean o que editen una imagen para falsearla (del mismo modo, me molesta que el márketing político exija a los mandatarios teñirse el pelo, por ejemplo, que luego vemos personajes bicolores como Rajoy, blanco nuclear en la barba y moreno africano en el cabello). Sin embargo, creo en el retoque en casos como el que se nos presentó hace poco en mi revista:

Se entrevistó a una señora de más de 80 años con la piel llena de manchas, algunas muy desagradables a la vista. Como se decidió poner un primer plano, se le quitaron algunas que resultaban bastante antiestéticas, así como se eliminó algo de vello facial. No llegamos al extremo de otros medios de eliminar hasta la más mínima peca, pero el resultado fue menos 'molesto' de ver que la realidad pura y dura. Creo que en estos casos está bien falsear un poco la realidad, sobre todo porque no llegamos a mentir ni a vender a esta señora como quien no es.

Ahora lo que toca sería ver a Belén Esteban y comprobar si 'Lecturas' hizo un uso apropiado o no de la edición digital... Pussar och kramar!

15 de diciembre de 2009

El desenfado del pijama con gorro

La firma italiana Harmont & Blaine propone como regalo para estas fiestas sus simpáticos pijamas a rayas de color morado. Lo primero que llama la atención en ellos es que se presentan en unas prácticas bolsas de tela del tamaño de una funda de almohada, compartimentada en su interior para guardar de forma ordenada cada pieza de la que se compone. Además, su aspecto exterior recuerda a la portada de un diario personal.

Han presentado dos modelos diferentes. En el primero, las prendas están realizadas en algodón combinado con cuello camisero y un pantalón corto a juego (150€). El segundo, en cambio, consta de una camisola realizada en popelín –que juega con estampados de rayas horizontales y verticales– y un pantalón largo (170€). En ambos modelos destaca el uso de tiras de terciopelo verde en el interior de las solapas, así como un botón fabricado con plata de ley en las camisetas. Los pijamas se completan con unas zapatillas de andar por casa de algodón, un gorro de noche con un aire infantil y una pequeña agenda que puede hacer las veces de diario (estos dos últimos elementos aportan la nota simpática al conjunto).

14 de diciembre de 2009

Artesanos de la Navidad

No es casualidad que sólo haya un turronero artesano en la mayoría de las capitales de provincia. Mucho menos que todos tengan sus orígenes en Jijona, e incluso que algunos vivan allí buena parte del año. Para encontrar una explicación a estos hechos, hay que remontarse algo más de 100 años. A finales del siglo XIX, el pueblo alicantino vivió una explosión industrial sin precedentes gracias a la introducción de las máquinas de vapor y la bajada del precio del azúcar de caña. Capaces de elaborar grandes cantidades de turrón, los productores se repartieron España con la intención de no hacerse la competencia entre ellos. Comenzaron una labor comercial que les llevaba, durante apenas dos semanas, por toda la geografía. Algunos, con el tiempo, se quedaron en esas ciudades y abrieron despachos de dulces que aún hoy siguen funcionando en su mayoría.

Es el caso, por ejemplo, de la familia de Montserrat Miquel Roige, que ahora se encarga de llevar las riendas, junto a su marido José Saavedra, de El Turronero, una dulcería fundada en 1894 en Mahón (Menorca) cuyos productos sólo se venden allí. En ella han trabajado hasta hoy cuatro generaciones. “Apenas ha cambiado la receta que trajimos de Jijona hace más de un siglo y sólo se elabora con ingredientes de temporada, un rasgo que distingue al turrón de calidad del industrial”, afirma Saavedra, para quien el turrón “es el postre más exquisito y desconocido. Se puede comer con pan, incluso”.

Este gusto por mantener el sabor de siempre se ensalza en Turrones El Campanar (Alcoy), donde siguen elaborando sus pastillas con la misma máquina con la que fundaron la empresa en 1874. “Se ha restaurado y adaptado continuamente a las normas sanitarias vigentes, pero la mantenemos por cómo muelen de bien sus ruedas de piedra y porque de ese modo aseguramos el sabor y la calidad de siempre”, afirma José Córcoles, uno de los dos socios que compraron esta década la empresa a la familia Sancho, sus fundadores. Estos turrones, junto a los de Dulces Hispania, se encuentran sólo en pastelerías de Alcoy.

También un siglo llevan los Baldo-Masià viajando cada diciembre desde Jijona a Palencia. Allí, en el 7 de la calle La Cestilla, abren, durante sólo dos semanas, un despacho de turrones al que acuden con piezas de 20 kilos, que cortan a mano a 22 € el kilo de cualquier variedad. “No sabemos hacerlos mejor y tampoco queremos que cambien”, dice Amparo Baldo-Masià, tercera generación de artesanos.

El turrón tradicional no es exclusivo de Jijona. En Cabanes (Castellón) se elaboran los Turrones San Luis. Al frente está Jesús Pérez, segunda generación e hijo del primer químico especializado en el dulce navideño, del mismo nombre. Venden sus pastillas en tiendas delicatessen de toda España y su reto es “mantener la calidad y la fidelidad del cliente”, el mismo que estos días espera en largar colas por hacerse con el mejor turrón.

12 de diciembre de 2009

Harris Tweed para el fin de semana

Brady es una de las firmas clásicas del mundo de la caza y la pesca en Reino Unido. En su catálogo aparecen desde fundas para escopeta a bolsas para guardar señuelos y aparejos. Este otoño se ha asociado con la boutique on-line Asos para lanzar una edición limitada de bolsos de viaje cuya característica principal es que están confeccionadas con pura lana escocesa Harris Tweed, uno de los pocos tejidos con ‘denominación de origen’ del Viejo Continente.

La colección se compone de dos modelos. Por un lado, el zurrón ‘Ariel’, inspirado en uno de los clásicos de Brady para los pescadores de truchas, con dos grandes bolsillos delanteros (a partir de 130 €); por otro, la bolsa de viaje ‘Marlborough’, pensada para una excursión de fin de semana (desde 300 €). Ambos modelos se encuentran tanto en el estampado clásico Harris Tweed (el de cuadros marrones y violetas de las míticas americanas de pata de gallo), como en una tela de espiga verde botella y negra, y se venden exclusivamente en la tienda electrónica (www.asos.com).

La acción se enmarca dentro de una iniciativa de diferentes distribuidoras británicas por ensalzar el ‘made in UK’ y apoyar, al mismo tiempo, a las firmas pequeñas del textil de Gran Bretaña (por ejemplo, los calcetines Corgi o los pañuelos Drakes). Las bolsas de Brady, por ejempo, se confeccionan en Walsall, una localidad en los alrededores de Birmingham, con una lana esquilada en las islas Hébridas Occidentales (Escocia).

11 de diciembre de 2009

Friendship never goes out of style

Ya no queda nada para que la película más esperada de 2010 se estrene en los cines de todo el mundo. Me pregunto si volverán a sorprenderme con un Cosmopolitan escondido en una mochila para que vea la película medio borracho y llorando sin parar, como con la primera; o si repetiré visionado con mi más que adorada amiga María Alonso, que de cine, moda y la vida sabe un rato largo. A saber dónde estoy dentro de cinco meses, sobre todo porque espero poder anunciar cambios importantes en ese tiempo.

Mientras, y porque se supone que uno es 'especialista' en eso que llaman moda y tendencias, me gustaría sacar a colación los modelitos que me llevan las cuatro amigas en la foto que ya se ha filtrado del rodaje de 'Sexo en Nueva York 2' (¿o debería ser 8, si entendemos la primera película como la 7ª temporada?).

Por un lado, lo de las gafas XXL de aviador de Carrie, como que no me convence, y que sean doradas, aún menos (¿un guiño al aniversario de D&G, a los que les gusta un dorado más que a un tonto un lápiz?). Y qué decir del modelito rosa chicle no-llevo-más-cosas-de-ese-color-porque-no-puedo de Charlotte. Pues que me encantan los zapatos y el bolso juraría que es un Dior que yo publiqué hace meses en azul... Samantha, esta vez, y suelen ser pocas (sigo flipando con el maxisombrero que le calzaron la película), me parece fuera de lugar. Un aburrimiento con rollo chica que hace la calle que no merece la pena ni comentar. Otra cosa es la toga de Miranda. Me gusta el color, que el corte sea asimétrico y el cinturón que le han puesto. No pillo el por qué la elección de esos zapatos, pero creo que, en este caso, unos más parecidos a los tonos de la ropa hubiera sido contraproducente. Para mí, sin duda, el mejor de los cuatro.

Supongo que dentro de pocas semanas comenzaremos a ver algunos trailers y más imágenes que adelanten un poco de lo que será la película. No me cabe duda de que harán como con la primera, que todo lo que filtraron se correspondía con los primeros diez minutos del metraje, pero eso es lo de menos, seguro que me encanta sí o sí. Pussar och krammar!

Por cierto, que Carrie se parece cada vez más a Barbra (ver vídeo)...

10 de diciembre de 2009

Fuego sobre raíles

Pocas chimeneas portátiles llaman tanto la atención como la 'Roll fire' de la firma alemana Conmoto. Diseñada tanto para el jardín como para el interior del hogar, su forma redonda le permite ser trasladada sin esfuerzo de un lugar a otro de la casa. Concretamente, se compone de dos circunferencias: una que permite el movimiento y otra fijada con rodamientos que hace las veces de base y mantiene equilibrado el objeto, así como impide que se vuelque el tanque de acero inoxidable con bioethanol que enciende la llama. Sin embargo, que nadie piense que puede salir rodando, ya que cuenta con un sistema magnético que lo fija al suelo.

Dieter Sieger es la persona detrás de este original diseño lacado de color negro, para el que dispuso dos grandes paneles de cristal transparente que evitan cualquier peligro. Como éstos también hacen las veces de puerta a la hora de recargar el tanque, un sistema de seguridad impide que se puedan abrir mientras haya un poco de bioethanol dentro. Además, un sistema de agarre alternativo, que eleva y fija en la pared la 'Roll fire', puede convertir la pieza en una chimenea de pared.

A pesar de su forma, no resulta aparatosa, ya que apenas mide 65 cm de diámetro. El único pero lo encontramos en su peso. Con el tanque vacío, asciende a los 45 kg, un dato que se explica si tenemos en cuenta que la chimenea está fabricada en acero y cristal de cerámica. La 'Roll Fire' es capaz de calentar una habitación durante tres horas y cuesta 2.490 euros, a los que habría que sumar 190 euros más si se compra el agarre para la pared. Puede adquirirse directamente en la tienda 'on-line' de Conmoto o en sus distribuidores autorizados.

9 de diciembre de 2009

Corbatas de invierno


Pocos complementos simbolizan el invierno como las corbatas de lana, un material que permite una variedad de modelos, texturas y patrones que las clásicas de seda no ofrecen. Así, es posible encontrar desde las confeccionadas con tejidos casi rudos, ásperos y gruesos (caso, por ejemplo, de Woolrich), a las que parecen cashmere por su suavidad (las de las sastrerías Anderson & Sheppard o E. Tautz). Además, las hay tanto de hilo como de punto, casi siempre con un grosor de la lana bastante fino (Paul Smith o Carolina Herrera) que permite usarlas incluso en primavera. En cuanto a colores, es fácil encontrar todo el espectro, aunque ganan los tonos fríos.

Navidad de edición limitada

¿Quién no ha recibido alguna vez un frasco de colonia como regalo de Reyes? Sin duda, es uno de los obsequios más típicos y arriesgados, pero, para que tengan un brillo aún más especial, las firmas preparan ediciones especiales de sus frascos e incluso cambian sus ingredientes para lograr aromas aún más exclusivos. Entre los primeros, destaca la manzana convertida en bola de color rosa de Nina Ricci, a la que sólo le falta el hilo para que se pueda colgar de alguna rama de abeto. Además, viste el tapón con cristales de Swarovski, una decoración que también ha escogido Sisley para su fragancia ‘Soir de Lune’, que se vende en un joyero donde hay espacio para una pequeña colección de sortijas. Dior y Shiseido, por su parte, han preferido apostar en sus frascos por el oro y lanzan una edición especial de ‘J’adore’ y ‘Zen’, respectivamente.

En las fragancias masculinas, en cambio, la tendencia es metalizar el frasco (en el caso de Boss o Jean Paul Gaultier, que además modifica ligeramente las notas del aroma de ‘Le Male’, añadiendo un poco de lavanda y menta para conseguir un resultado más dulce y penetrante) o llenarlo de mensajes en vivos colores, como ha hecho el ilustrador Bunka, famoso por sus muñecos japoneses con corte manga y pop, para ‘Only the brave’ de Diesel.

Velas de chocolate belga

El cacao toma forma de turrón y bombones especiales durante las fiestas, pero en el caso de Godiva también de vela para el hogar. Hay cinco sabores (chocolate con trufa, pimienta, blanco, con leche y arándanos) y suponen el estreno de la firma belga en el mundo de las fragancias. Es cierto que huelen demasiado fuerte, pero por lo originales que son, merecen la pena tenerla encendida unos minutos. Sólo se comercializan en Estados Unidos, y no son caras, unos 13 euros, por lo que es posible que si alguien se acerca a Neiman Marcus os las puedan traer de allí.

El Barbour más japonés

No es frecuente que una firma de corte tradicional invite a artistas relacionados con las corrientes más vanguardistas a crear algo para ellos. Sin embargo, la colaboración entre Barbour y el diseñador Tokihito Yoshida (conocido también con el pseudónimo To Ki To), se ha saldado con prendas donde la innovación no es sinónimo de ruptura, sino de practicidad. El japonés parte de las primeras piezas de la firma británica para reinterpretar hasta siete chaquetas diferentes, entre ellas la pensada para montar a caballo o la propia de los motoristas. Así, no faltan los dobles forros y hay más bolsillos que en el patrón clásico. También diferentes materiales, texturas y detalles, bien coderas que se extienden por la manga o retales reflectantes. Además, como suele ser propio en el minimalista Yoshida, su firma se concentra apenas en un pequeño estampado en el interior de la pieza, junto al logo del faro. Están disponibles en la Barbour Store de Madrid y en Lander Urquijo (C/Serrano, 120. Madrid) y cuestan alrededor de los 700 euros.

7 de diciembre de 2009

A por el Manolo

Mañana se producirá una auténtica 'guerra del tacón' en el número 58 de la madrileña calle Serrano. A pesar del frío y de la lluvia, el motivo no será otro que unos pares de sandalias (bueno, quien dice unos pares, dice unas docenas): los que pone a la venta, con unos descuentos de vértigo, Manolo Blahnik. Esta 'outlet' improvisado está restringido a la prensa de moda (y ni siquiera todo el sector, sólo para los que hemos recibido la invitación) y los que queramos asistir podremos hacernos con unos 'manolos' por 80, 120 ó 150 euros, que son los precios a los que estarán los diferentes modelos (de la 35 a la 41).

El motivo de esta rebaja es que se deshacen del muestrario que ha sido utilizado en editoriales de moda y bazares fotográficos durante el último medio año. En principio, como han sido estrenados, no se pueden volver a vender, pero como los que estamos en esto sabemos que muchas veces sólo se han calzado durante veinte minutos (o ninguno, si era sin modelo), como que te puedes ahorrar los remilgos. El problema es que, a veces, el material queda bastante destrozado, pero dudo mucho que una estilista tenga la insensatez de joder un par de 'manolos' y jugársela a que nunca más le presten nada..

A pesar de que mi madre es una enemiga declarada de los tacones imposibles, no descarto acercarme y comprarle un par. Con lo feliz que fue cuando le regalé un Bottega Veneta o las fruslerías varias de Louis Vuitton que me dan de vez en cuando, seguro que lo flipa cuando abra el paquete de regalo del árbol y vea la caja de los 'manolos'... Eso si me dejan algo de su talla para cuando me pase por la boutique, claro, que me conozco a más de una estilista que arrasa por los mercadillos de prensa como si fuera Atila.

1 de diciembre de 2009

Campos Elíseos en Chipre


El Elysium es un hotel de esos a los que hay que ir al menos una vez en la vida. Está en Paphos, en la costa oeste de Chipre, rodeado de otra decena de establecimientos de lujo y ruinas helénicas que llaman mucho la atención (especialmente los mosaicos de la zona cercana al puerto, que no te esperas que estén tan bien conservados). Su pequeño boulevard (foto de arriba), orientado al mar justo por donde se pone el sol en el Mediterráneo, no es de este mundo. De hecho, te empiezas a plantear si no sería verdad eso de Apolo y su carro llevando el sol a cuestas, porque es un momento divino (literalmente, no mariconcetemente) y aquello parece el Olimpo. No es de extrañar que, según la mitología griega, Afrodita surgiera de las aguas precisamente a un paseo de Paphos.

Lo mejor del hotel, además de amplias suites, algunas con piscinas privadas, es su parte de spa. Tiene uno privado, pequeñito, de estilo hammam oriental (no hay que olvidar la importante influencia de Líbano y Egipto en Chipre), pero lo espectacular es la piscina, que te entran unas ganas de darte un chapuzón ya con sólo ver las fotos, ¿me equivoco? Para los interesados, el precio de una habitación doble normalucha para dos personas es de apenas 250 euros por noche, económico para un cinco estrellas, aunque si estamos dispuestos a tirar la casa por la ventana, la suite real está disponible por 1.850 euros al día. ¿Cuándo nos vamos para allá? Se me olvidaba, la foto de la piscina...

28 de noviembre de 2009

El carámbano del turronero con corbata

Está a punto de terminar una de las semanas más surrealistas de mi vida. Para empezar, me he congelado de frío durante dos días seguidos. Reconozco que me cuesta mucho poner la calefacción (el gasto de gas natural que implica es demasiado para las pocas horas que paso en casa), pero estos días he experimentado algo cercano a la congelación, por lo que no tuve más remedio que poner el termostato en marcha... pero eso no tiraba bien. Tuve que purgar el primer radiador de mi vida y, aún así, la cosa no iba... Resulta que la presión de la caldera estaba a cero, y que por eso la calefacción estaba bajo mínimos. Al final, todo solucionado con un rápido vistazo a las instrucciones de uso de la caldera (y lo de purgar, gracias a la infografía de la página web de Eroski).

Además, en el trabajo, he tenido que perseguir a turroneros artesanos de media España, llevándose la palma una señora de Jijona, pero que vende en Palencia, que pretendía decirme cómo hacer mi trabajo en vez de contestarme a las preguntas que yo le hacía. Según ella, "el público no quiere saber ni cuánto cuestan sus turrones ni la producción anual que tienen. Eso son cosas secretas". Está claro que me voy a quedar sin saber las cifras de producción, pero lo del precio será otro cantar. Los compañeros de 'El Norte de Castilla' ya se han ofrecido a echarnos una mano e ir en persona a ver a cuánto ponen la tableta de turrón blando y el de yema... eso sí, después de descojonarse ante mis peripecias como periodista regional (uno está más acostumbrado a lidiar con marcas de postín). En el otro extremo, los turroneros de Mahón, Castellón y Alcoy; para cuya amabilidad y disposición, justo en la peor semana del año, en la que están al 200% de trabajo, sólo tengo palabras de agradecimiento..

Y como se supone que soy redactor de moda, y en estas fechas no paro de hacer bazares para números de Navidad, esta semana me ha tocado inundar la redacción de corbatas de lana. No tengo más remedio que destacar las que me han llegado de Savile Row. Son las más alucinantes que jamás haya visto confeccionadas con este material. En concreto, las de Anderson & Sheppard y las de E. Tautz, que me han dejado sin palabras. Si necesitaba más pruebas de que Londres sigue siendo la ciudad que lleva la voz cantante en cuanto a sastrería masculina, me dieron media docena de ejemplos.

El lunes espero poder cerrar ambos temas y, aunque el frío de la calle no me lo quita nadie, al menos salir de mi casa sin un carámbano colgando de las orejas o la nariz. Este fin de semana, con mi hermano en Madrid, me temo que no habrá huevos de apagar la calefacción ni medio minuto. Pussar och krammar!

25 de noviembre de 2009

En las redes de Hermès

Ayer constaté el hecho de que el mundo del lujo y la tontería snob me ha atrapado del todo y no sé si estoy preparado para abandonarlo sin un despido de por medio. Me explico.

Hoy conoceré por fin en persona al equipo de relaciones públicas de Hermès en España. Desde que renovaron el departamento, hace algo más de dos años, hemos tenido mucha contacto, una relación bastante buena y fructífera informativamente hablando, pero siempre telefónica y por mail. Por una cosa u otra, no he podido ir a las últimas presentaciones de colección, y ya el otro día me dijeron que la cosa no podía seguir así, que nos teníamos que poner cara sí o sí. Tenía previsto acudir de todos modos, pero cualquiera se escaqueaba.

La cosa es que ayer me sorprendí a mí mismo planchando una camisa para ir guapetón a la presentación. ¡Cómo si fuera una cita o algo parecido! Es decir, lo que no hago por prácticamente nada ni nadie lo hice ¡por Hermès! (más bien por la gente de su equipo, que son geniales, pero no deja de ser la marca, claro). Cambiaré mis queridas camisetas y mi sudadera vieja por un 'look' pijín y formal... que no sé qué quiero aparentar con él porque todo el mundo sabe cómo visto normalmente y ya saben que tiendo a lo zarrapastroso.

mi compra de ayerCreo que el motivo de tanta tontería textil hay que buscarlo en que llevo varios meses con la mosca detrás de la oreja porque sigo vistiendo muy 'veinteañero' y perder posibilidades laborales por mi forma excesivamente 'sport' de vestir es algo que me preocupa cada vez más más (aunque luego voy a Hackett por temas de curro y, como pasó ayer, acabo comprando con mi descuento de prensa -que sigo siendo pobre y sin él no soy nada- un polo muy parecido a uno que aún tengo de Brioni-Strellson y que me regalaron hace cuatro años). Al mismo tiempo, me niego a dejar de vestir como realmente me siento cómodo, mostrándome como soy, sobre todo porque tengo la suerte de no tener que trabajar con uniforme. Sé que formar parte de una revista que aborda sólo temas de gran lujo tiene sus cosas, y que en muchos eventos he de ir mucho más arreglado de lo que voy (y eso que intento no ir mal, que me pongo camisa y eso...), pero si la etiqueta no lo exige, ¿por qué no voy a poder ponerme mi sudadera vieja, que me encanta y abriga?

En fin, que el tema me provoca unas diatribas mentales que me van a provocar una úlcera. Yo, mientras, me disfrazo hoy de redactor pijín y me largo a conocer a Karen, Asun y al resto de las chicas de Hermès, que son muy majas y muy eficientes. Da gusto trabajar con ellas, y ahora que nos pondremos cara, aún más... aunque sea vistiendo camisa.

15 de noviembre de 2009

El almacén

Seguro que algún adicto a la moda se habrá preguntado alguna vez si existen realmente los famosos almacenes de ropa de las revistas. ¿Quién no recuerda el éxtasis en el que entró Carrie Bradshaw cuando entró en el de 'Vogue'? ¿O el de la revista 'Mode' en 'Ugly Betty', que parece, más que un almacén, una ciudad en sí misma?

Pues bien, aunque no tan exagerados como el de ésta última serie, he de decir que sí, que son reales, y que no hay revista del sector que no tenga uno (de hecho, el que sale en 'Sexo en Nueva York' es el verdadero de la revista 'Vogue USA'). Son más que necesarios, ya que en ellos se almacena la ropa que se va a usar en algún bazar, estilismo o producción; y no tienen tanto glamour como algunos se empeñan en afirmar. Son simples almacenes, llenos de estanterías y burras, aunque en las etiquetas de las prendas que guardan ponga Dior, Chanel, Hermès... Lo que no es cierto es eso de que las marcas envían material porque sí, para que esté en el almacén durante la temporada, y luego se devuelve o se regala entre las redactoras o estilistas. Casi ninguna suele hacer eso, sino que más bien son las estilistas o los redactores los que van pidiendo cosas (o las cogen de los showrooms) y están allí mientras no se fotografían. Una vez el material se ha utilizado, se devuelve lo más rápido posible.

Todo esto viene a cuento de que en mi revista, desde ayer, tenemos almacén. Hasta ahora no era necesario porque apenas hacíamos producciones fotográficas, y casi todo lo que se usaba provenía de material digital ya existente; pero el cambio de director ha traído nuevas formas de trabajo y ahora no paramos de hacer bazares y estilismos, por lo que necesitaba un almacén como agua de mayo. Estos meses he estado 'okupando' el de la revista de al lado, pero se empiezan a preparar ya los números de Navidad y es imposible que ambas cabeceras tengamos un único almacén, por lo que la empresa no ha tenido más remedio que escuchar nuestras súplicas y me ha dado uno la mar de cuco.

Estoy bastante contento, ya que, aunque parezca una tontería, va a facilitar mucho mi trabajo (que falta me hace). Además, le da cierto caché a mi revista, que ya no somos un suplemento más, sino uno de los del selecto grupo que tiene almacén propio (jajajaja). Eso sí, ahora solo falta que me pongan los muebles... Ruego porque no tener que estar un mes pidiendo a diario a los de Servicios Generales que me hagan caso. Ya os contaré. Pussar och krammar!

3 de noviembre de 2009

Tres pelos tiene mi barba

Mi nuevo director general ha leído en alguna revista que la barba vuelve a estar de moda, así que ha decidido que debemos hacer un superreportaje sobre el tema cuanto antes, no vaya a cambiar la tendencia de repente y se nos afeiten todos los barbudos a la vez. Como soy el único redactor con cromosomas XY en mi revista, me ha tocado a mí escribir el dichoso temita (según mi redactora jefe, "el público masculino no admite que una mujer le hable de afeitado"), y encima quieren que vaya a todo trapo. ¡Cuatro páginas, nada más y nada menos, de barbas!

Para mostrar mi más sincero desacuerdo con el encargo, lo primero que he hecho ha sido afeitarme la barba de dos días y medio que llevaba. Al mismo tiempo, me planteé un hara-kiri con la cuchilla con la que me rasuraba, que a ver con qué demonios lleno tantas páginas con un tema que no da ni para tres párrafos, al mismo tiempo que sigo con mis secciones habituales y preparo dos números especiales para Navidad (justo los que salen después del de la barba y en los que tengo que escribir y preparar unas 25 páginas). Es decir, que se han propuesto que me mate a trabajar para ver cuánto aguanta un redactoris hispánicus y no me he dado cuenta hasta ahora. ¡Soy un experimento sociológico!

Ryan Gosling también con barbaAunque no me he podido poner aún de lleno con el tema, lo poco que he investigado me ha llamado la atención. Hay muchas curiosidades relacionadas con la barba e incluso países en los que está prohibido lucirla. Además, hay unas maquinillas eléctricas de afeitado que parecen naves espaciales en miniatura y que voy a probar esta semana para luego contar qué tal. ¿Sabéis que hay un jabón de afeitar en mousse hecho con coco y que sólo se vende en una tienda pequeña del centro de Londres? ¿Sabeis quién tiene un bote y lo va a usar en breve? Una pista... ¡YO!

2 de noviembre de 2009

El debate Deliplús

El viernes vino a nuestras oficinas un señor que, después de una década trabajando en el Grupo L'Oréal, lanzó en París hace unos años su propia firma de cosmética: Skeen. Pensados para hombres, pero cada vez más usados por las mujeres (sobre todo aquellas que por su piel grasa no toleran bien las cremas habituales), sus productos destacan en el mercado por ser la única firma, tanto masculina como femenina, que usa las concentraciones más elevadas de vitamina C y retinol permitidas. Éstas son las únicas dos moléculas que realmente se han comprobado que ayudan a la regeneración celular de la piel frente al envejecimiento, de ahí que sus productos estén siendo un éxito.

Durante nuestra charla (éramos cinco periodistas especializados en cosmética y él), surgió el tema de la eficacía real de las cremas de marca blanca, como las Deliplus de Mercadona o las que fabrica Carrefour. Todos coincidíamos en que es un derroche de dinero gastarse 200, 400 ó incluso 800 euros en cremas de La Mer, La Prairie, Carita... pero ¿las de 4, 5 ó 10 euros son una buena opción?

La respuesta del experto fue que dependía de la naturaleza de cada crema. Por ejemplo, una hidratante simple de rostro o una de cuerpo actúa del mismo modo y eficacia siendo de marca blanca, de media gama o de gran lujo. Obviamente, la calidad de los ingredientes no es la misma, ya que, para poder producir una fórmula a ese precio tan bajo, es necesario escatimar, pero en esos dos casos hablamos de cuidados muy básicos y no importa tanto que el agente sea premium o no.

Otra cosa son las cremas antiedad o las que van más allá de una simple hidratación o limpieza. En este caso, experto y periodistas coincidíamos en que usar un tratamiento muy barato es arriesgar la salud de la epidermis. En estos casos, el consumidor debe intentar hacer un esfuerzo y comprar una crema de entre 25 y 40 euros, que es el baremo de las cremas de gama media en España. A ese precio, la calidad de los ingredientes de la fórmula ya se encuentra a niveles óptimos y dará buenos resultados, parecidos a los de cremas mucho más caras (que muchas veces parece que actúan mejor por su concentración de parafina, que es la que se encarga de la llamada 'belleza flash', un truco que también usan las marcas blancas para enmascarar sus pobres resultados).

El problema es que cada vez son más los consumidores que no dudan en afirmar que las cremas Deliplus o Carrefour son "buenísimas", sin darse cuenta de que, salvo las más básicas, éstas están más cerca del placebo que de un tratamiento cosmético real. En conclusión, que ni tanto ni tan calvo. Que es mucho mejor gastarse 20 euros en un producto de calidad que tirar el dinero con cremas baratas. Pussar och krammar!

26 de octubre de 2009

Brava!

Porque hay que tener mucha seguridad para cantarle al color 'khaki' y porque, además, es capaz de convencernos en 30 segundos de que hay que hacerse como sea con un conjunto de ese color, Sarah Jessica Parker es mucho más que un icono de la moda. Y eso que en el anuncio lo pone más difícil si cabe al tratar de vender una combinación de color tan repelente y trasnochada como la del rosa y el beige oscuro...



Sarah Jessica apenas anuncia nada que no le pertenezca (como la exclusiva de sus colonias), pero hay que reconocerle que escoge con mucha maestría sus contratos de publicidad y en todos los spots que rueda consigue deslumbrar, haciéndole sombra a cualquiera que se ponga a su lado. Brava! Pussar och krammar!

22 de septiembre de 2009

Amarillo gay?

Ayer recibí una llamada de la jefa de Publicidad de mi revista en la que me informaba de la imperiosa necesidad de que en una página de mini-noticias de moda apareciera la firma Nautica. Como el número se cerraba también ayer, me tuve que dar prisa en conseguir las imágenes y la descripción de la colección, por lo que no dudé en echarle un vistazo a la web. En ella descubrí a un modelo que me dejó con la boca abierta: guapo, estiloso, rubio, media sonrisa encantadora, atractivo... ¡y lo bien que le quedaba cualquier prenda del catálogo! Lo que me dejó un poco fuera de juego fue el leer la descripción de algunas de las piezas. ¿Me puede explicar alguien qué tono de amarillo es el marigold? ¿El dorado para gays? ¿Una evolución del 'brilli-brilli' del que a veces habla Mocho? ¿Un guiño para querer decir amarillo-polla, en vez de amarillo-pollo?


Está claro que los diseñadores de Nautica se lo curran a la hora de poner nombres a los colores porque también encontré Ky Lime (verde claro), Seaweed (verde ¿alga?), Autumnsunst (un naranja butano), Buoy Yellow (amarillo ¿boya?)... ¿Tan complicado es llamar al verde, verde; al rojo, rojo; y al azul, azul? Aunque no sé de qué me quejo, que la culpa de ponerle nombres ridículos a los colores es de la prensa de moda, que se aburre... (algunos, que yo estoy al borde del colapso con tanto trabajo como tengo estos días). Pussar och krammar!

15 de septiembre de 2009

Biscoitos de pecado

Boa Boca Gourmet es una empresa portuguesa especializada en chocolates, galletas, tisanas y café; todo hecho a mano en su pequeño obrador de Évora. Sus productos no sólo son ricos por dentro, también por fuera, o más exactamente por su packaging, y es que sus latas, cajas y envoltorios han conseguido varios premios de diseño industrial, entre otros el afamado Red Dot. De este modo, se han convertido en la empresa lusa más premiada de la historia.

Yo la descubrí gracias a la revista de una aerolínea (no recuerdo cuál) el pasado julio. Me entraron unas ganas locas de probar esas galletas de canela de pinta tan estupenda; y también las de limão (hay otros dos sabores, azúcar y aceite, que están pendientes de cata), por lo que me puse en contacto con mi amigo Richard para, aprovechando que iba a estar trabajando en Portugal, me trajera las latas a Madrid. El veredicto... deliciosas. Al principio, saben diferente... con mucha potencia de la canela, pero enganchan. Del mismo modo, las de limón, aunque más suaves, son igual de adictivas.

Cómo estaría de satisfecho con la compra (de Richard, porque no me quiso cobrar las latas), que las hemos publicado en la revista hace una semana... Además, me he hecho la firme promesa de, nada más vuelva a Portugal, hacerme con los chocolates, fabricados sólo con cacao de São Tomé, uno de los más exclusivos del mundo, así como comprar las dos latas que faltan, que me gustaría coleccionarlas... Las tisanas y el café, como no son productos que consuma, me dan un poco igual.

Que nadie se crea que estamos hablando de unas galletas megacaras por culpa de haber sido premiadas en diferentes concursos. No cuestan más de 8 euros cada lata, un precio bastante asequible para cualquiera; y, además de en su tienda de Évora, distribuyen en Lisboa y otras ciudades portuguesas. Vamos, que no hay excusa para, en la siguiente escapada a Portugal, probarlas por uno mismo.


5 de agosto de 2009

Sin estrés

En 'Fraggel Rock' había un personaje que se llama Dudo y que, como su propio nombre indicaba, se caracterizaba por dudar absolutamente de todo. El pobre no se aclaraba nunca y terminaba siempre estresado. Cuando estoy de vacaciones, me convierto un poco en él, ya que me amodorro tanto que el cerebro funciona casi a pedales y no reacciona como debe. Tomar una decisión me lleva mucho más tiempo de lo habitual y puedo pasar diez minutoso más delante del mostrador de una heladería para escoger sabor.

Un ejemplo lo viví ayer con mi cuñada. Como le he traído algunos regalitos, quería obsequiarme de vuelta con alguna de sus suculentas recetas (es una magnífica cocinera, sobre todo de postres). Me dijo que pidiera lo que quisiera, que ella lo cocinaba. La pobre, en mala hora, la tuve esperando más de un cuarto de hora hasta que me decidí. Si ya de por sí no es fácil decidirse, en verano, mucho menos. La tarta de queso le sale maravillosamente bien, aunque me apetecía mucho probar una musaka casera, por no hablar de la clásica tarta de galletas-flan-galletas-chocolate... Al final, me decidí por la tarta de coco.

No sé si me arrepentiré de no haber ido a lo seguro, porque resulta que nunca ha hecho esa receta y voy a ser su conejillo de Indias particular, pero me daba miedo que se enfadara si me tiraba otro buen rato decidiéndome entre tarta o plato salado. En estas cosas, más vale pájaro en mano, ¿no? Pussar och krammar!


7 de julio de 2009

Chamuscado en el Poetto

El viaje a Cerdeña ha sido colosal y Cagliari nos ha encantado, sobre todo en lo referente a su gastronomía. A pesar de estar en Italia, es un sitio barato, por lo que hemos podido disfrutar mucho de todo lo que hacíamos. Se lo recomiendo gratamente a los menos pudientes, porque no te sale por un riñón. A diferencia de Madrid, donde no ha parado de llover, a nosotros nos ha hecho un tiempo magnífico, lo que permitió que el sábado lo pasáramos prácticamente en la playa del Poetto (en la arena tumbados o paseando, que el viento obligó a sacar banderas rojas y no nos bañamos).

Haciendo caso a mis consejos editoriales, no faltó la crema protectora en mi neceser de viaje; concretamente, una de Clarins Homme de factor 20. Para mi sensible epidermis es un poco bajo, pero comohablamos de finales de mayo y no de pleno julio, tuvo que haber sido más que suficiente. Pero no... me he quemado como un filete en una parrilla. Por delante y por detrás, excepto la cara. Si pudierais ver mi espalda, os asustaríais. Actualmente, me duele hasta llevar puesta una camiseta, y el pantalón tampoco se salva porque me he quemado también la parte de atrás de las rodillas, así como las manos y los hombros, sobre todo el izquierdo, que se ha hinchado. Lo paradójico es que donde más me duele es donde más crema me puse, y de forma constante durante todo el día, por lo que he decidido hacerle un boicot total a Clarins por inútil.

Para poder aplacar las quemaduras, compré una crema de manteca de karité, un ingrediente que es mano de santo cuando está bien formulado (se me olvidó la mía en Madrid). Es cierto que evitó que el domingo subiera la hinchazón en algunas partes de mi cuerpo y que me doliera menos, pero también era de Clarins y su efecto no fue el que esperaba; sobre todo si lo comparamos con el que hizo mi aftersun de Anne Möller cuando me lo puso el rubio ya en España. ¡Qué fresquito! Gracias a eso he podido pasar estas dos noches con mejor cuerpo, sin sufrir en cada cambio de postura. Ahora sigo chamuscado, pero los mimos del rubio funcionan de maravilla, por lo que en unos días volveré a tener la epidermis sanota de siempre. Pussar och krammar!

16 de mayo de 2009

Comiendo pamplinas en la dehesa

Ayer me perdí por la Salamanca profunda, asistiendo a tentaderos (hace dos días no sabía ni lo que eran) en pueblos de nombre barroco como Tabera de Abajo (seis casas, pero todas en fincas que valen millones de euros) o Ledesma (que yo pensaba que tendría más de siete calles, porque me sonaba de algo, pero lo que son las cosas...). Al final, después de vaquilla va, becerra viene, vaca para arriba y toro para abajo, acabé convencido de que lo mío no es el mundo taurino, que no sólo me aburre soberanamente, sino que, además, me recuerda mucho a ciertos ambientes de Jerez de los que prefiero seguir alejado.

Lo mejor, sin duda, la comida que nos ofrecieron en un restaurante en medio de la nada cerca de Sando. Para empezar, unos platitos con el salchichón ibérico más impresionante que he comido en algún tiempo (a excepción del que le regalaron a mi cuñado por Navidad que eso no era de este mundo) y un chorizo que sabía a gloria. De primer plato, un potaje de alubias blancas con oreja (yo aparté la oreja, pero del resto no dejé ni gota, y no lamí el plato porque me daba cosa entre desconocidos...). Si no te gustaban las alubias, también había un plato típico de patata asada que no caté.

El segundo plato digievolucionó a tres diferentes y simultáneos que la cocinera tuvo a bien poner en todas las mesas. A saber: cordero asado en caldereta, chuletillas de cordero fritas y el mejor solomillo de cerdo que haya comido en mi vida. El flan casero de postre era de cata obligada, así que no tuvimos más remedio que reservar un espacio para él en el estómago. Para acompañar la carne, pusieron una ensalada de pamplinas, unas hierbas pequeñas de río que nunca había visto en mi vida, pero que estaban también muy ricas. Me dijeron que en cada sitio de Castilla y León las llaman de un modo distinto, así que como para adivinar su nombre verdadero.

Lo más surrealista de todo fue que la entrevista, que estaba prevista para las 13.00 horas, se acabó realizando justo después de comer. Así que os podéis imaginar el estado en el que estábamos el torero y yo cuando nos levantamos de la mesa para poder estar tranquilos... Vamos, que no le culpo que el chico estuviera pidiendo a gritos una siesta en cada respuesta... ¡yo lo pedía en cada pregunta! Al final, gracias a que pusimos el piloto automático, llegamos al final del cuestionario sin problemas, pero una pregunta más y caemos los dos en la mesa como en el anuncio de Flex.

8 de mayo de 2009

Frivolizando la historia

Cuando alguien adopta una postura crítica contra una obra de arte o un autor concreto, no faltan voces que tildan de reaccionario a quien ose semejante tropelía. Parece como si no se pudiera decir que una obra que es una mierda, realmente ES UNA MIERDA; que al pan hubiera que llamarle 'menú degustación' y, al vino, nada menos que 'ambrosía'. Afortunadamente, el tiempo pone a cada cual en su sitio y, aunque hayan sido necesarias tres décadas, la generación de mis padres ya puede decir que las famosas películas 'de arte y ensayo' de finales de los 70 y primeros 80 eran lo más aburrido, soporífero y cansino del universo cinematográfico sin correr el riesgo de ser tachados, erróneamente, de franquistas.

Estos días me toca estar en el lado de los que tienen que aguantar ser tomados por reaccionarios. Me enciendo con la obra del fotógrafo Mike Balakov, especializado en recrear con figuras de LEGO obras maestras del fotoperiodismo, imágenes inmortales como la de la revuelta en Tiananmen o escenas de la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué puedo decir sobre las mismas? Que son un insulto.

Balakov frivoliza momentos históricos en los que murió mucha gente, donde se jugó con ideas, revoluciones, libertades… Las figuras de LEGO siempre serán tiernas, adorables. Están hechas para que jueguen los niños, no para representar a asesinos sin escrúpulos, como en la foto que recuerda el asesinato de un capitán del Viet Cong a sangre fría. En mi opinión, es una desfachatez, ya que cualquiera que vea el trabajo de Balakov no dirá que hay que aprender de los errores del pasado, sino más bien “¡qué muñequitos más simpáticos!”. ¿A eso somos capaces de reducir un genocidio? Pussar och krammar!


4 de abril de 2009

Reykjavik 101



Desde que entré por la puerta de la oficina estoy escribiendo de interiorismo de hoteles de diseño para un número de otoño y mi cabeza no está para pensar en más que en muebles, telas, cortinas y jarrones.

No hay mal que por bien no venga. Así os hablo de un sitio que me ha gustado mucho y que espero visitar en breve. Si podéis ir vosotros antes, aprovechad. Es el 101 Hotel en Reykjavik, (el de la fotos de arriba). Está en el centro de la ciudad y se ha convertido en un referente de la noche islandesa gracias a su bar, a su restaurante y a una decoración minimalista pura que llama mucho la atención. Por fuera es una caja de zapatos, pero por dentro está lleno de arte contemporáneo, esculturas y pinturas, y habitaciones grandes, llenas de luz (recordatorio: no ir en verano, que no he podido confirmar si hay persianas o no y aquí normalmente no hay nunca). Son tan minimalistas que aseguran que no ponen ni un solo mueble más de los que hagan falta y no tienen reparos en colocar una bañera vintage en medio de la suite para que te pegues el baño salpicando todo... no hay problema de secado, porque el suelo tiene la calefacción integrada en la tarima. El precio, algo caro, casi 400 euros la habitación doble (las suites ni lo cuento), pero es un hotel 'Fuera de serie'.

25 de febrero de 2009

A gusto del señor

¿Quién no ha visto alguna vez el típico resort de gran lujo en aguas del Índico o de la Polinesia? Con bungalows por habitaciones y éstas en medio del mar, con su suelo de cristal y su embarcadero propio... Otra cosa es que lo hayan probado. En este caso, el número decrece considerablemente. Por remotos y caros, aún están sólo al alcance de unos pocos... entre los que NO me encuentro. Vamos, que la entrada de hoy no es para anunciar mi próximo viaje de negocios ni nada por el estilo.

El hotel de las fotografías es el Resort Huvafen Fushi y se encuentra en Maldivas. Es uno de los más espectaculares que he visto y me encanta, sobre todo, la piscina artificial que se han marcado dentro del mar, así como las playas que lo bordean, que tienen una pinta tremenda. Hace poco tuve que escribir una breve reseña sobre él y lo que más me llamó la atención no fueron sus restaurantes, las camas suntuosas o las piscinas privadas en cada bungalow, sino sus servicios de personalización, que no implican ni una categoría de cinco estrellas ni estar ubicado en el Trópico, pero que no me los he encontrado en ningún otro hotel del mundo.



Me refiero, concretamente, a que, antes de llegar, incluso cuando haces la reserva por Internet, el hotel te permite escoger no sólo el tipo de almohada con la que quieres dormir (que haya carta de almohadas no es nuevo, pero que se escoja en la reserva no lo conocía hasta ahora), sino también la música que quieres que esté en el equipo con iPod que hay en cada bungalow (escoges varios discos y ellos lo cargan en el aparato), las películas en DVD que te gustaría poder ver durante tu estancia, la marca de champagne que quieres beber mientras te relajas en su piscina o algún plato o menú especial que se te antojará comer con seguridad.

Éste es el nuevo lujo, el servicio a la carta sin límites, y encima en medio de un paraíso tropical. Lo malo es que disfrutarlo cuesta bastante caro. Sólo pasar la noche en el bungalow más barato, sin comida ni desayuno ni ningún añadido, son 800 euros, así que mejor no hacer las cuentas si añadimos las personalizaciones... Por si acaso, le voy a dejar caer a mi jefa lo interesante que sería para la revista que yo pudiera hacer un reportaje sobre este resort y Maldivas. ¿Y si cuela? Pussar och krammar!

6 de febrero de 2009

Relax en Ibiza





Este fin de semana, mientras limpio, friego, cocino, quito el polvo, hago coladas, plancho y voy a por la compra, he decidido que le voy a dar carta blanca a mi imaginación y que voy a comportarme como si estuviera en el hotel Na Xamena de Ibiza, que no me mola porque esté en Ibiza, ni por sus impresionantes piscinas en cascada (fotos de arriba), sino porque los huéspedes del hotel pueden beneficiarse de los cursos de cocina que da el chef del mismo a sus clientes en unas mesas que dan al mar, al atardecer. Luego la comida se la comen, o la tiran y la sustituyen por platos ricos ricos. El cocinero se llama Óscar Bueno Nilsson, y dicen de él que es políglota y un comunicador genial, que las clases son una maravilla. A ver si pido cita y añado a mis platos algo nuevo, que el pollo con arroz ya empieza a cansar y el pastel de merluza y cangrejo es un poco coñazo de hacer.

Así de paso me relajo de tanta tensión como hay estos días en Copenhague, que arrestaron el martes a ocho personas en un barrio del norte por ser islamistas terroristas, y que luego confundieron unas bolsas de petardos con bombas químicas sospechosas de masacres universales. Con lo bonito que sería un mundo zen, donde la gente majara se limitase a las chinas karaokeras estas...

10 de enero de 2009

Zegna en la Gran Muralla



Para conmemorar los 15 años de su llegada a China y celebrar que Pekín será la sede de los Juegos Olímpicos de 2008, Ermenegildo Zegna ha elegido la República Popular como escenario de su campaña publicitaria Primavera-Verano 2008. He de confesar que ésta es una de mis marcas favoritas y, aunque no tengo un traje de ellos ni dinero para comprármelo, creo bastante en sus colecciones. Pocas veces incluyen prendas horteras o sólo aptas para gente sin ningún complejo estético. Sus cortes clásicos, los colores acertados y lo bien que sientan son su mejor tarjeta de presentación.



También me gustan mucho sus modelos, claro. Los vi en Milán en una presentación de sus colecciones en la que dejé rastros de ADN (estornudé encima) y constaté una vez más que los que se dedican exclusivamente a fotografía (como los de las fotos de la campaña), son mucho mejores que los de pasarela.



La campaña de la línea más clásica y elegante se realizó en el casco antiguo de Pekín, con la China antigua como telón de fondo: la Ciudad Prohibida, el Ho Hai Park y el China Club; así como se trasladaron también a la Gran Muralla. En contraste, se optó por la China moderna de la nueva arquitectura urbana para la línea Zegna Sport.

Me encantan los edificios que se están costruyendo ahora en China. La explosión de arquitectura moderna excepcional que se está produciendo en el país asiático es increíble. Y no sólo el 'nido de pájaro' del estadio olímpico de Pekín, sobre todo me gusta el Gran Teatro Nacional de Paul Andreu, al que creo que no se le está dando la relevancia que se merece, aunque es normal, siendo los Juegos este año.

Gran Teatro Nacional de Pekín

Una compañera de mi revista en Madrid se marcha en pocos días a Pekín a una presentación y, por antigüedad, el siguiente en conocer China debería ser yo, aunque es la directora quien decide esas cosas e igual se me 'cuela' algún compañero. No es educado y te deja en muy mal lugar quejarte por esas cosas, así que confío en tener suerte y que pronto pueda dar el salto hasta allí. Prometo postal para todo el que quiera una. Pussar och krammar!