4 de abril de 2009

Reykjavik 101



Desde que entré por la puerta de la oficina estoy escribiendo de interiorismo de hoteles de diseño para un número de otoño y mi cabeza no está para pensar en más que en muebles, telas, cortinas y jarrones.

No hay mal que por bien no venga. Así os hablo de un sitio que me ha gustado mucho y que espero visitar en breve. Si podéis ir vosotros antes, aprovechad. Es el 101 Hotel en Reykjavik, (el de la fotos de arriba). Está en el centro de la ciudad y se ha convertido en un referente de la noche islandesa gracias a su bar, a su restaurante y a una decoración minimalista pura que llama mucho la atención. Por fuera es una caja de zapatos, pero por dentro está lleno de arte contemporáneo, esculturas y pinturas, y habitaciones grandes, llenas de luz (recordatorio: no ir en verano, que no he podido confirmar si hay persianas o no y aquí normalmente no hay nunca). Son tan minimalistas que aseguran que no ponen ni un solo mueble más de los que hagan falta y no tienen reparos en colocar una bañera vintage en medio de la suite para que te pegues el baño salpicando todo... no hay problema de secado, porque el suelo tiene la calefacción integrada en la tarima. El precio, algo caro, casi 400 euros la habitación doble (las suites ni lo cuento), pero es un hotel 'Fuera de serie'.