18 de marzo de 2010

Mi primera compra en Monocle

Tenía que pasar. Al final, sucumbí al consumismo y realicé mi primera lobá. Se trata de un mapamundi ilustrado por el japonés Satoshi Hashimoto, edición limitada a 500 copias de la que yo tengo la número 81. Lo compré por Internet en la tienda de Monocle y me llegó a la redacción dentro de un tubo de cartón en el que sigue aún, esperando que compremos el marco para colgarlo. No hemos decidido todavía dónde vamos a colgarlo, pero tenerlo en casa me ha hecho feliz.

El día que lo llevaba a casa, paré un momento en casa de una amiga para tomar café y dio la casualidad que estaba allí otra amiga común, también periodista de moda y lujo pero mucho más capacitada y reconocida que yo (a su lado, soy una hormiguita insignificante). Cuando vieron el tubo con la pegatina de Monocle, lo fliparon... y yo luciéndolo como un pavo real sus alas. Así da gusto gastarse una pasta gansa.


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