17 de marzo de 2010

Sinceridad ante todo

La última vez que estuve en Nueva York, en enero de 2009, cada vez que pasaba por delante de algún kiosco, me decía de comprar la revista de Oprah. Nunca lo llegué a hacer y ahora me arrepiento. Me encanta la portada, creo que nunca he visto un titular más sincero. ¿Alguien se imagina a Ana Rosa Quintana, nuestro ejemplo patrio más cercano, dando el visto bueno a esto?


Es cierto que Oprah ha ganado peso de una foto a otra, y que debería cuidarse más si es una persona que tienda a engordar sin freno (independientemente de que se dedique a salir en televisión o no, que la salud está por encima de ello). Una buena forma de afrontarlo es reconocerlo, y qué mejor modo que gritarle al mundo "sí, me he vuelto a poner como una foca y no tengo ni idea de cómo he podido perder toda mi fuerza de voluntad". Las fotos más recientes de la presentadora indican que algo ha perdido, pero tampoco como para darse por satisfecha. Eso sí, a cambio, ha 'adelgazado' su vestidor, empezando por los zapatos... Me sé de una que, como calce el mismo número que Oprah, va a pasarlo mal presenciando tanto tacón a la basura...

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