8 de abril de 2010

Según un estudio...

Uno de los errores más frecuentes en los que caemos los periodistas es el de fiarnos, sí o sí, de los estudios supuestamente científicos con el que nos bombardean cada día nuestras 'fuentes'. El problema es que, en muchas ocasiones, además de no contrastarse, se desconoce quiénes son los responsables de estos trabajos de investigación.

Por norma general, uno no debería creer nada que diga, sin aportar más datos, eso de 'según prestigiosos estudios', 'según un panel de científicos' o fórmulas parecidas. Es obligado que el artículo, publicidad, reseña, noticia... indique claramente quién ha hecho ese estudio, cuándo y sobre qué muestra, así como dónde se ha publicado. Puede que poner todos esos datos emborrone mucho el texto, pero si hay que renunciar a alguno, nunca debe ser quién firma ese estudio. Si nos creemos las cosas porque sí, porque el periodista o el publicista de turno ha puesto eso de 'según científicos', pueden pasar cosas como la de la siguiente imagen:


Recuerdo una campaña de Actimel que venía avalada, y en el spot así lo decían, por la Universidad de Navarra y la Universidad Juan Carlos I de Madrid. Al margen de la credibilidad que tengan estas dos instituciones para cada uno, el hecho de el anuncio las nombre aporta a las tesis de los beneficios del producto una consistencia real. Lo mismo ocurre con un texto informativo. Y a ti, ¿a qué edad te dieron tu primera soda? Pussar och kramar!
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