19 de mayo de 2010

Pescar en el paraíso secreto de Nayarit

En el mundo existen muy pocas regiones pesqueras tan privilegiadas como Nayarit, el estado que ocupa la costa del Pacífico central mexicano. Sus aguas representan un desafío y una delicia para los amantes de la pesca deportiva, ya que, entre la docena de especies más comunes de la zona, se encuentran algunas de grandes dimensiones como el marlin negro, el pez vela o el pez peto. El éxito está prácticamente asegurado incluso para los que buscan capturas inolvidables, ya que allí se han batido varios récords mundiales, como el del marlin azul (se pescó un ejemplar de 636 kg, cuando lo habitual es que oscilen entre 68 y 225) o el del pez peto (71 kg, cuatro veces el estándar, aunque en 2004 se tuvo que liberar una captura de 100 kg porque no se obtuvo según las reglas).

No faltan tampoco especies pequeñas como el dorado, el coronado, el pez sierra o el pargo, de poco más de 20 kg; pero la que atrae a cada vez más personas a sus aguas es el atún de aleta amarilla. Se trata de un espectacular pez de pelea básico en la dieta local nayarita. Con un peso que puede llegar a los 200 kg (el récord mundial está en 153, pero se han registrado mayores fuera de concurso en Nayarit), hace falta un equipo especial si se quiere controlar a este tipo de pez, que sólo se aleja en marzo y abril.

Es por ello que los interesados en capturar este atún, así como los ejemplares más majestuosos de marlin, deben contactar y solicitar ayuda previamente a algún capitán experto de Bahía de Banderas, centro de la pesca de la región, entre Puerto Vallarta (Jalisco) y Punta Mita, una península de acceso restringido en la que el 100% de sus servicios son de gran lujo.

El más conocido de todos estos lobos de mar es el canadiense Josh Temple (Columbia Británica, 1976). Después de 15 años viajando por todo el mundo, trabajando en la realización de documentales para televisión, se enamoró de esta región, en la que estableció en 2000 un negocio de pesca deportiva. "La Riviera Nayarit es única, no sólo por la riqueza y variedad de las especies que puedes capturar, sino también porque no hace falta alejarse más de 25 km de la costa para hacerse con ellas. Además, hay menos tráfico que en Cabo San Lucas (Baja California), no más de 20 barcos de media", afirma.

El porqué de esta cercanía de los peces a la costa se encuentra en la propia geografía de la zona. Muchos bancos de pequeños peces se refugian en Bahía de Banderas para curarse de sus heridas y descansar de sus largas migraciones. "Las especies más grandes se sitúan en la salida de esta peculiar enfermería para capturarlos cuando emprenden su camino por el océano", nos explica el capitán, que cuenta en su haber con cuatro capturas de marlin de más de 500 kilos. Ahora se ha marcado como objetivo superar los 176 kg de atún de cola amarilla. "Cuando consigues un ejemplar de esas dimensiones, vives un momento único y especial".

Temple asesora y acompaña a famosos de Hollywood (Tom Cruise, John Travolta...), jugadores de las grandes ligas (NBA, NFL...) y a grandes empresarios norteamericanos en busca de cotizadas piezas que más tarde degustarán en los restaurantes de lujo de Punta Mita. Para ello, en Bahía de Banderas cuenta con tres barcos equipados con la última tecnología (según el capitán, 2,27 millones de euros invertidos en cada uno), que se ponen a disposición de los clientes por 3.800 €/día. Además de pescar, practicar snorkel, navegar a vela o nadar son algunas de sus aficiones, todas practicables en Nayarit.

Desde el año 2008, Bahía de Banderas cuenta con una Marina pensada para el turismo de gran lujo. Situada en La Cruz de Huanacaxtle, es la más grande de la región, con 351 puntos de atraque y capacidad para navío de hasta 400 pies. Entre sus servicios se encuentra un muelle de combustible, astillero y la grúa más grande del Pacífico mexicano (150 Tm). "Su punto fuerte es la ubicación, ya que no nos tocan las corrientes", dice Rafael Alcántara, responsable de la Marina. La mayoría de los clientes son americanos y el precio por atracar, dependiendo de la eslora del barco, oscila entre los 0,54 y 2,40 €/pie/día (uno de 10 m de eslora serían 12 €/día aprox.). "No es la más cara, ya que no queríamos dar una imagen demasiado elitista. Además, es nuestra intención estar en contacto directo con la gente de La Cruz, de ahí que construyéramos un mercado contiguo y un muelle para los pescadores locales, así como un espacio cultural para representar obras de teatro. Son instalaciones de club privado, sin serlo", afirma Alcántara. En su restaurante, especializado en cocina internacional, su chef puede prepararle su pesca del día como desee, desde sashimi a un asado, pasando por un buen ceviche.
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