23 de julio de 2010

El templo de la belleza

En un cubo de 30 m2 de inmaculado color blanco, cremas de firmas de las que sólo los más expertos han oído hablar comparten espacio con una decoración futurista. Allí conviven hidratantes y tratamientos antiedad con cortinas en forma de alga marina diseñadas por los hermanos Bouroullec, un paragüero de Naoto Fukasawa y taburetes de líneas sinuosas ideados por Frank Gehry. "Queremos conseguir una atmósfera que haga del objeto algo evanescente y que refleje también una gran admiración por el diseño contemporáneo y la arquitectura japonesa", dice Cruz Calvo, propietaria de esta boutique de Santiago de Compostela que se ha convertido en un referente mundial de la cosmética nicho. "Nuestra tarea consiste en descubrir nuevas marcas y conceptualizarlas, identificar lo que éstas implican y aportan, el talento y las ideas que tienen detrás; y darlas a conocer poniendo mucho énfasis en reflejar el proceso de creación de cada una de ellas", explica esta emprendedora que, gracias a Internet, despacha lo último en cosmética a los cinco continentes.

Sin embargo, la realidad de Beauty Cube es mucho más tangible que una página web. El local está en constante movimiento, con marcas que entran y salen de su catálogo y clientes que quieren saber de primera mano las particularidades de cada producto o lo último que ha descubierto Cruz en sus incontables viajes por todo el mundo. "Fuimos los primeros en introducir el maquillaje mineral como tendencia, así como en identificar el fenómeno de los nuevos serums para el crecimiento de las pestañas. Nuestro capital no reside en tener las estanterías llenas de productos, sino en crear un valor añadido para cada marca. En este sentido, actuamos como exploradores del mercado y nos asociamos en cierta medida a las firmas", continúa la propietaria, formada como diseñadora en Milán, ciudad en la departía con los hermanos Dean y Dan Caten (Dsquared2) y donde se prendó de las creaciones de Martin Margiela y Rei Kawakubo.

Actualmente, en la boutique se pueden encontrar firmas como Dr.Sebagh, Sepai o Malin+Goetz, cuya distribución en España se limita a establecimientos premium, además de etiquetas muy poco conocidas como In Fiore, una marca californiana que utiliza ingredientes 100% naturales y exóticos de la talla del neroli de Túnez o el jazmín hindú (su antiedad cuesta 155 €, 50 ml); Sponge, que combina plantas con el mejor aceite de oliva (gel reafirmante para ojos, 90 €, 15 ml), o Philip B, que cuida del cabello con productos a la trufa blanca (champú, 65 €, 220 ml). Así hasta una veintena de firmas, muchas de ellas en exclusiva y algunas sólo para el hombre, como los productos para el afeitado de Omorovizca y Davi.
Publicar un comentario