26 de noviembre de 2010

Chaquetas con alma de loto

Cuando una firma presenta un nuevo tejido, lo habitual es que detrás haya una complicada investigación de carácter tecnológico, con fibras modificadas por ingenieros para conseguir más resistencia y durabilidad que el simple algodón o una textura más sedosa. Sin embargo, eso no quiere decir que para conseguir nuevas telas haya que pasar por un laboratorio. Muchas veces, basta con fijarse en qué se hace en mercados tan exóticos como, por ejemplo, el de Myanmar (la antigua Birmania).

Hasta ese país han viajado los hermanos Pier Luigi y Sergio Loro Piana para importar un material utilizado desde hace siglos por los campesinos del lago Inle (en el centro del país, a 150 km de Mandalay) para vestirse, y que ahora llega a Occidente como artículo de lujo: la tela de fibra de flor de loto. De hecho, es la primera vez que una firma textil utiliza este tejido.

Consideradas sagradas por el Budismo, ya que representan el trono de Buda e indican un nacimiento divino, estas flores crecen de forma natural en la región y la fibra textil que se extrae de su tallo destaca por su resistencia al agua. "Es tan extraordinaria que la definiría como la vicuña del verano por su exclusividad", dice Pier Luigi Loro Piana, consejero delegado de la firma. "Se consigue un tejido a medio camino entre el lino y la seda salvaje, irregular, rústico, transpirable y difícil de arrugar". Para salvaguardar su pureza, no se va a teñir y sólo se podrá adquirir en su color natural: beis crudo.

Su exclusividad no se centra únicamente en lo exótico de su origen, sino también en la poca cantidad disponible. Son necesarias alrededor de 32.000 flores para conseguir un metro cuadrado de tela. "Esto nos obliga a una producción muy limitada, pero esperamos que nuestro proyecto a largo plazo permita incrementarla de manera que la población local pueda mejorar su calidad de vida en armonía con el entorno natural", prosigue Loro Piana. Un problema añadido es que la fibra debe ser tejida durante las 24 horas siguientes a su recolecta para evitar su deterioro, lo que implica ser muy rápidos y tener factorías en la zona.

Los negocios de la marca en Myanmar no han estado exentos de polémica, sobre todo si se tiene en cuenta que la materia prima se consigue en un país que vive en régimen de dictadura militar desde 1962. Surgió incluso la duda de si se podría vender el tejido en Estados Unidos, ya que este país prohíbe importar productos birmanos; problema solventado gracias a que se manufacturan en Italia.

Los hermanos Loro Piana, que aseguran no tener relación con la Junta Militar, afirman haber reflexionado mucho sobre la situación política del país antes de entablar negocios allí. "Sólo visitando y conociendo de primera mano Myanmar podemos ser sensibles y convertirnos en testigos de la situación crítica en la que allí viven", explican los empresarios.

A medida. Para conseguir alguna de estas chaquetas (también se ha previsto realizar fulares), es necesario solicitarlas previamente en las boutiques de la marca (en España hay dos: en Madrid y en Marbella), donde toman las medidas al cliente. Una vez encargadas, hay que esperar unas seis semanas hasta poder lucirla. El precio del metro de tela ronda los 3.500 €, por lo que una chaqueta puede llegar a costar fácilmente unos 6.000 €.

La firma prevé que se adquieran esta Navidad unas 20 chaquetas en todo el mundo, así como llegar a las 300 antes del fin de 2011, unas cifras que aseguran la exclusividad de una tela única.

23 de noviembre de 2010

Los 10 errores más comunes de una agencia de comunicación de moda en España

Después de la entrada del otro día sobre una agencia de comunicación que se lo montaba especialmente mal a la hora de llevar a cabo su trabajo, he decidido hacer una especie de listado de los principales errores que cometen éstas en España, según mi experiencia personal en los últimos diez años.

1. Desconocer el mercado. Aunque parezca mentira, hay muchas que no ven más allá de Vogue, Telva y Elle. Está muy bien que las revistas más vendidas te saquen, pero el cliente estará mucho más contento si tiene 40 apariciones en 40 medios que en sólo 2, aunque sean los más importantes. Revistas con una buena tirada pero que no son top se pasan el día presentándose a las agencias, algunas como si pidieran perdón por llamar. Eso es inadmisible, tanto como no saber qué revistas lee el público objetivo de tu cliente y no investigar todas las que hay en el kiosco.

2. Desconocer el funcionamiento interno de cada revista. Puede parecer un trabajo de chinos, pero con paciencia y una buena base de datos, no hay nada imposible. Cada revista es un mundo y cuanto más se conozca, mejor. Si sabes qué redactor se encarga de qué y cómo se dividen las secciones, excelente. De hecho, hay agencias y gabinetes de prensa que por más que insistas se niegan a dividir sus bases de datos por secciones. A mí me parece muy bien que en la revista X la persona que lleva moda se encargue también de relojes, pero en la mía no ocurre así. ¿Tanto te cuesta no mandarme a mí las cosas de relojes y darle al redactor de ese tema la importancia que merece, que para eso se lo curra?

3. No centrarse en amiguismos y jerarquías. Es genial que seas íntimo del responsable de la sección o del director de un medio que interesa mucho a tus clientes. Lo normal es que el periodista, precisamente por esa amistad, esté más al día de esas marcas y cuente con ellas cuando le interese publicarlas en la revista, lo cual es más que positivo a la hora de rendir cuentas. Sin embargo, no basta con quedar bien con los amigos. Hay que llevarse bien y ser simpáticos con todo el mundo, y eso incluye también a los subordinados de esos jefes con los que ya te llevas bien. Primero, por educación, y segundo, por practicidad. Igual el que ahora es un becario, mañana es director; y si tú le has tratado mal o le has ninguneado sistemáticamente, eso no habrá forma de arreglarlo. Esto también incluye el trato educado con personas que trabajan para medios poco importantes, ya que pueden ser los que mañana trabajen en los de referencia para tu cliente.

4. Abusar de confianza. Llevarte bien con un periodista no quiere decir que tengas que exprimir hasta la extenuación esa relación, sobre todo porque acabará haciéndose añicos y generando desconfianza y rechazo. Hay que saber valorar cada relación y estar dispuesto a frenar y no vender un tema o una marca a toda costa, porque se tarda más en recuperar el beneplácito de un medio que en perderlo, y una inserción en un breve, que es lo máximo que conseguirás, no lo vale.

5. Meter todas las cuentas en el mismo saco. Hay agencias externas que admiten una diversidad de clientela bastante amplia. Imaginemos una que tiene cuentas de ropa de bebé, zapatos megacaros, bisutería de latón y relojes de diamantes y titanio. Una revista a la que le interesen mucho los zapatos caros y los relojes, pero el resto le trae sin cuidado, sólo querrá saber de dos de esas cuentas. Por tanto, no envíes comunicación de todo, ajusta la información sólo a aquellos medios a los que va dirigido. Por otro lado, si de repente a esa agencia les entra una empresa de tornillos, por muy chulos que sean, no trates de convencer al periodista de que te los tiene que sacar sí o sí, simplemente porque te han pagado para llevar su comunicación. No sólo no vas a salir, sino que se resentirán las apariciones de las marcas que sí encajaban.

6. Insistir hasta el infinito. Es increíble la capacidad que tienen algunas agencias de no aceptar un 'No' por respuesta, y lo peor es que cuando les razonas porqué no puede ser, es mucho peor que si les dices un simple no, sin más. Por mucho que creas en tu producto, si te explican que no puede ser, no insistas, o al menos tómate un tiempo hasta volver a la carga, con un gancho diferente para no parecer un pesado.

7. Acosar. Si me mandas un mail con una nota de prensa y me interesa, ya me pondré en contacto contigo para pedirte más información. No es necesario que llames más tarde para confirmar si me ha llegado y si me vale o si lo voy a publicar. No sólo no tengo por qué darte esa información, sino que provocas mi rechazo y mi enfado. Mi trabajo no consiste exclusivamente en atender a las agencias al teléfono y ten por seguro que estarás interrumpiendo algo mucho más importante que tu llamada. Si ya te he demostrado que cuando algo me gusta, te llamo y te lo hago saber, entiende que, en ese caso en el que no he dado señales de vida, es porque no me interesa. Yo, como todos mis compañeros, recibo unos 200 mails al día, ¿cómo se te ocurre llamarme una semana o dos después de enviarme un mail para preguntarme si lo recibí y qué me pareció?

8. Enfadarse y perder los papeles. A menos que el periodista te falte al respeto, no hay que olvidar que eres un relaciones públicas y que te debes al cliente y a los medios. Cuanto más simpático, más agradable y más eficiente, mejor. Si surge un contratiempo, párate, respira hondo y trata de buscar el modo de arreglarlo trabajando conjuntamente con el periodista, sin gritarle por muy gorda que haya sido la metedura de pata, porque él ya sabe que la ha cagado. Además, si no funcionan las buenas maneras, siempre puedes acudir al superior del periodista. Formalidad, ante todo, porque un mal día o una mala contestación dan al traste con años de buenas relaciones y es complicadísimo arreglarlas.

9. Amenazar. Un redactor ya sabe los anunciantes que lleva su revista. ¿Acaso crees que amenazarle con la retirada de publicidad si un producto no sale en alguno de los números es una herramienta eficaz? Igual en ese número sales, pero olvídate de que te tengan en cuenta para el siguiente; y sobre todo como dejes de poner publicidad, porque entonces no aparecerás nunca más. Este error es aún más grave si cabe si eres una agencia externa, porque el periodista no va a ceñir a una marca
ese comportamiento de matón, sino a todas las cuentas de la agencia sin excepción, y como el cliente se entere de ello, estás perdido.

10. No saber dónde llamas. Es bastante cutre llamar a un medio para preguntar cómo se llama el director o cualquier dato que aparezca publicado en la propia revista. Estas dejando claro que no sólo no la lees, sino que no te has tomado la molestia ni de comprar un ejemplar y ojearlo. Y peor aún es cuando una agencia te llama para preguntarte 'quién lleva los temas de salud' o 'la sección de agenda cultural', cuando en tu medio ni se publican temas de salud ni existe sección de agenda cultural.

Con la crisis publicitaria galopante de los últimos años, las agencias en España, sobre todo las de moda, parecen haber perdido un poco el norte. Es como si algunos relaciones públicas se hubieran dicho 'esta es la mía, ahora van a aprender esos periodistas quién manda aquí'. De ahí que hayan comenzado a comportarse sacando los pies del tiesto y sin darse cuenta de que la crisis, algún día, pasará, y se volverá a la situación anterior, en la que el redactor tendrá la sartén por el mango (no está muy claro que la haya perdido incluso en plena crisis, la verdad), y que la inserción de publicidad permite exigir en según qué cabeceras, pero no en todas.

Hay relaciones públicas que excusan estos fallos en que su jefe o su cliente les obliga a ser pesados y acosadores. Me temo que no es un argumento válido, porque no son robots y siempre tienen la vía educada a mano. No tienen por qué caer gratuitamente en el mal comportamiento. Además, hay que hacerle ver al jefe o al cliente cómo se consiguen las cosas, y que la forma que proponen no sólo no es acertada, sino que llega a ser contraproducente.

Una pena que no se den cuenta de que vamos todos en el mismo barco y que no hay bandos enfrentados...

18 de noviembre de 2010

Los símbolos del viaje, en la muñeca

El espíritu de la aventura y los viajes ha inspirado a Louis Vuitton desde sus inicios. Esta Navidad, la manufactura gala recoge esta tradición y presenta una colección de gemelos de plata lacados con cuatro dibujos que representan otros tantos medios de transporte: el automóvil, el avión, el tren y el trasatlántico. Tomando como referencia la publicidad antigua de la firma, tienen forma rectangular y dibujados en cada esquina los remaches clásicos de los baúles. Cuesta 395 €/par.

Una de agencias, por favor

Ayer me puse en contacto con una tienda de ropa de Madrid. Tiene productos muy exclusivos y creemos que algunos deben salir en nuestros bazares de Navidad. Como suele ser habitual en estos casos, y ya que era la primera vez que me ponía en contacto con ellos, llamé por teléfono y pregunté si tenían alguna persona encargada de atender a la prensa. Lo normal es que te digan que no, ya que las tiendas no se pueden permitir ese tipo de lujos, pero en este caso, para mi sorpresa, no es que tuvieran a alguien, es que tenían agencia de comunicación externa contratada, con incluso un showroom sólo para medios de comunicación.

Debo reconocer que flipé bastante, porque nunca nadie de esa agencia se había puesto en contacto conmigo y, de hecho, es que no la conocía de nada. Puede que alguno piense que soy un pedante al decir esto, ya que doy por hecho que me tienen que conocer, como si fuera alguien importante. Pero no lo digo por eso. Me explico: ¿Cuántas revistas se dedican en España al lujo masculino? No somos ni media docena. Si una boutique de moda masculina de gran lujo te contrata para que les lleves la prensa y poder salir en muchos medios, ¿no sería obligado investigar qué medios hay en España que se dirijan justo a ese tipo de público? Pues, por lo visto, se ve que en esa agencia tienen otro modo de entender las cosas. Y si trabajara en una gacetilla perdida con una tirada de 25 ejemplares, todavía; pero justo ése no es el caso.

No entiendo la forma de trabajar de las agencias de comunicación de moda. Y mira que tienen que ponerse las pilas sí o sí, porque hay tropecientas y todas en busca de quitarles los clientes a las otras. ¿Cómo se come que tenga que pedirle a la dueña de una agencia que, por favor, me incluya en la base de datos de uno de sus clientes para recibir información y que ella no sepa nada de mi medio, cuando marcas bastante poderosas se dan de hostias por salir en él? Y lo más triste es que, a la hora en la que escribo esto, aún no he recibido respuesta sobre lo que le solicité (por teléfono y por escrito) y aún tuve que aguantar que la susodicha me hablara como si fuera un retrasado que no sabe en qué consiste el cambio de temporada de un showroom.

Está claro que este trabajo nunca deja de darte sorpresas... y la mayoría, negativas. Me gustaría pensar qué opina el dueño de la tienda de todo esto y si sabe por qué hasta ahora no ha salido nunca en mi medio...

16 de noviembre de 2010

Aromas de edición limitada

De cara a las próximas fiestas navideñas, las principales firmas de fragancias femeninas lanzan colecciones exclusivas de sus grandes éxitos, además de algunas novedades. Destaca Sisley, que ha producido 10.000 envases de una edición especial de Eau du Soir para todo el mundo, 5.000 en un frasco blanco y la otra mitad, en uno negro (sólo 300 de cada uno se venderán en España) o Viktor & Rolf, que han vestido con un tutú su Flowerbomb. También juega con el envase Acqua di Parma, que se inspira en el Art Decó para su Magnolia Nobile de estas navidades, que mantiene su pirámide olfativa rica en bergamota, limón y cidra, junto a la magnolia, olores característicos de los jardines de las casas que rodean el lago Como.

Entre los recién llegados, Hermès completa su colección Des Merveilles con Eau Claire, un perfume ligero que combina la vainilla con ligeras notas florales. Creado por el nariz francés Jean–Claude Ellena, su frasco recuerda a una bola de las que decoran los árboles de Navidad. También es novedad Bas de Soie de Serge Lutens, otro de los grandes creadores galos, que sigue la estela de lo que él llama "anti perfumes", con un aroma que "no huele a una fragancia, sino a limpio. Es el jabón más caro del mundo". Sin embargo, en vez de hacer pompas, se pulveriza sobre el cuerpo. Sus notas las ha mantenido en secreto, pero su olor recuerda al jabón de nuestras abuelas.

15 de noviembre de 2010

Ralph Lauren toma Madison Avenue

La firma norteamericana acaba de inaugurar en Nueva York dos grandes boutiques, una con toda la moda masculina y otra con la femenina. La primera que abrió sus puertas fue la que reúne las colecciones para hombre. Situada en el número 867 de Madison Avenue, esquina con la calle 72, ocupa un pequeño edificio de estilo francés llamado Mansión Rhinelander. Se terminó de construir en la última década del siglo XIX pero sus dueños jamás vivieron en ella. Con más de 1.800 m2, se ha transforma-do de estudio fotográfico en un templo de la moda, decorado como si se tratara de un club privado inglés para caballeros, junto a antigüedades de los siglos XVIII y XIX y fotografías originales de la colección del propio Ralph Lauren.

Enfrente, con 6.700 m2, se encuentra la boutique femenina. También de estilo neoclásico francés, el exterior presenta un acabado en piedra caliza y diferentes detalles artesanales. En su interior, con grandes balaustradas, se dividen las diferentes colecciones de Ralph Lauren en pequeños corners (moda, joyería, relojes...), todos decorados con majestuosos ventanales y objetos de anticuario.

12 de noviembre de 2010

Bandoleros del siglo XXI

William Henry Studio es un taller de navajas de bolsillo artesanas en las que cada pieza es una pequeña obra maestra. Su seña de identidad es la integración de materiales naturales (madera, marfil, cuero...) con aleaciones de tecnología avanzada. Cada uno de los componentes se estudia y se monta con las máquinas que usan en la industria aeroespacial.

Con precios entre los 350 y los 9.000 €, son necesarios 800 pasos y 30 artesanos para crear una pieza. En ellas, no sólo cuidan el mango hasta el último detalle, sino también la hoja, del mejor acero. Cada una de las navajas es única, tanto las ediciones limitadas (algunas con materiales preciosos como el oro de 18 quilates o el platino), como las del catálogo regular, con más de un centenar de referencias. En España se pueden adquirir en la cuchillería Sevilla de la capital hispalense (Pz. Jesús de la Pasión, 12).

FOTOS: Arriba, modelo Hinemoa (5.170 €, con topacios y detalles en oro). Abajo, modelo Jungle King (9.000 €, con diamantes engastados, oro de 18 kilates y plata).

11 de noviembre de 2010

Va de retro

Esta semana me he enfrentado a un reto profesional que me ha resultado muy interesante. Como periodista de moda y belleza que prefiere vivir algo alejado de las tendencias, es fácil imaginar que mi vida laboral no está precisamente llena de temas interesantes, sobre todo porque la mayoría suelen ser cíclicos y terminas un tanto hastiado de hacer cada año más o menos lo mismo. Sin embargo, como en mi revista somos tan pocos, hay que echar una mano en el resto de secciones cuando toca. Así, esta semana andamos con el Especial Vinos, y yo llevo un tema sobre los vinos que sirven en Primera Clase las líneas aéreas. Para el que no lo sepa, en un avión no se puede embarcar cualquier vino. Es necesario una cata previa, mejor si es en altura, para comprobar su comportamiento a 12 km. sobre el suelo.

El caso es que este especial se comparte con otro de los suplementos de mi empresa, por lo que la mitad la hacemos nosotros y la otra mitad, los de Magazine. Mi tema de los aviones va en los dos y me propuse hacer sendos textos completamente diferentes, en vez de hacer sólo uno y cambiarlo un poco para que encajara en la otra revista (ellos lo publican a dos páginas y nosotros a cuatro). Manteniendo sólo los datos más importantes y alguna declaración clave, conseguí dos artículos bastante diferentes, tanto en estilo como en información. Es decir, si alguien se lee mi texto para FdS y, dos días después, el de Magazine, podrá decir que se ha informado muchísimo sobre catas en altura. Por supuesto, el que sólo lea uno de ellos no dejará de estar enterado ni se perderá lo esencial, ya que parte del reto era no terminar haciendo un texto de dos 'capítulos'.

Por lo que a mí respecta, prueba superada (ahora a esperar las opiniones de los demás). Ya tengo ganas de saber qué tema es el próximo que consigue emocionarme, zarandearme un poco para quitarme las telarañas que, quieras o no, siempre se forman cuando tienes que especializarte durante años en la misma materia, por mucho que quieras innovar, aportar temas nuevos, etcétera cada semana. Pussar och kramar!

Samuráis en la cocina


El maestro japonés Takeshi Saji goza de bastante fama en su país gracias a los machetes de caza que forja a mano en su taller. En Europa, en cambio, es más conocido por su colección de cuchillos, entre los que destaca su modelo Santoku, de 280 €, con mango realizado en cuerno de ciervo y pensado para conseguir láminas muy finas con un corte limpio. Con una calidad sin parangón, sólo tienen una pega: los que se han fabricado siguiendo las antiguas tradiciones niponas de manufacturación no son inoxidables.

Los mejores cocineros del Viejo Continente y Estados Unidos se han rendido a la técnica japonesa de cuchillería. Una de las firmas preferidas por ellos es Korin, especializada en estos objetos propios de samuráis. En su catálogo hay cuchillos con un acero forjado de modo que la hoja tiene un dibujo de marca de agua, así como mangos fabricados con madera de ébano. Destaca el modelo Nenohi Ao-ko Kasumi Kiritsuke (27 cm de hoja y 300 gr de peso), que cuesta 1.100 € y en Japón se reserva a los cocineros más experimentados.

También hay otros más tradicionales, como el Aritsugu Honyaki Yanagi, fabricado con la técnica de forja Shiro-ko (acero blanco al carbono) y revestido con cuerno de búfalo (en el mango y en la funda), además de modelos por encargo, como el Ittosai Ao-ko, que necesita dos meses para forjarse. No faltan los pensados para zurdos, bajo pedido y que son los más caros. Un cuchillo como el Masamoto de Korin cuesta 1.520 €.

10 de noviembre de 2010

Adiós rojeces con maquillaje invisible

Los productos de la línea Diorskin Nude juegan con las texturas transparentes para crear una ilusión de piel desnuda. Lo último en formar parte de esta familia es un perfeccionador invisible que borra las irregularidades y las rojeces y quita brillos a la tez dando la sensación de que realmente no se lleva ningún maquillaje sobre la piel. Está formulado con agua mineralizada (40 €).

Mascotas en edición limitada 'pop'

Dsquared2 y la boutique online Yoox.com se han aliado para lanzar una línea de productos para perros. Destaca este collar con correa en tonos flúor, homenaje al mundo del pop, con doble pespunteado y pensado para razas pequeñas. Tiene detalles en oro galvanizado intercalados, como la anilla a la que se engancha la correa o la placa, y se puede comprar en diferentes colores (190 €).

9 de noviembre de 2010

Stuart Vevers reinterpreta en seda el mantón de Manila

El origen del mantón de Manila hay que buscarlo en China. Allí se realizaban en seda y se bordaban a mano, generalmente con motivos de dragones, pagodas y naturaleza. A través de las colonias en Filipinas llegó a España, donde se prefería el estampado floral, con profusión de colores. El director creativo de Loewe se ha inspirado en estos diseños para crear un pañuelo de seda (90 x 90 cm) de fondo blanco, en el que las flores de distintos tamaños se intercalan con mariposas (220 €).

Sólo para vestidores exclusivos

Una de las propuestas de Hermès para Navidad es este galán de noche. Se trata de una pieza que reedita la que creó para la firma en 1930 el conocido arquitecto y diseñador francés Paul Dupré-Lafon. Está disponible en cuatro modelos que combinan cuero con caoba maciza, roble o haya negra laqueada. Cada pieza está numerada. Además de la percha fija, tiene un guardabolsillos y diferentes colgadores. Puede regularse la altura gracias a un sistema de tres viales que va dentro de su cuerpo central. El precio no es para todos los bolsillos: cuesta 12.000 €.

8 de noviembre de 2010

Jamón Gran Reserva en una obra de Moneo

Joselito acostumbra a celebrar las fiestas con envases muy especiales. Este año ficha a Rafael Moneo para crear la colección Armadura, que permite aprovechar los envases como piezas de decoración. Así, la pata del Vintage 2004 (3.000 €; 82 meses de curación) llega en La crisálida, una lámpara de pie de corte japonés. Los embutidos se venden en una caja que se convierte en mueble para CD’s de música (220 €).

6 de noviembre de 2010

Cuestión de calibre

Pocas texturas se asocian a los meses de frío como la pana, una tela de algodón de grosor algo más ancho del habitual que permite combatir las bajas temperaturas. Desde hace algunas temporadas, se asomaba tímidamente en las colecciones masculinas, pero ha sido este otoño cuando ha eclosionado, convirtiéndose en una tendencia que abarca, además de los pantalones, todo tipo de prendas: desde trajes a americanas, pasando por sombreros, guantes...

Su tacto suave se debe a las pequeñas nervaduras aterciopeladas que jalonan la tela y que varían en grosor. Esta diferencia de calibres se puede apreciar sin problema este año, ya que es posible encontrar pantalones tanto de paño muy grueso como finos. En cuanto a colores, surge todo el espectro, aunque destacan los tonos más alegres.

En la imagen (de izquierda a derecha): BOSS SELECTION (210 €), DANIEL CREMIEUX (140 €), GANT (163 €), SIVIGLIA (180 €), 18CRR81 (155 €), DANIEL CREMIEUX (140 €), PEPE JEANS LONDON (85 €), TIMBERLAND (95 €) y C.P. COMPANY (180 €).

5 de noviembre de 2010

Un rincón para el descanso en Suiza

Tras una profunda remodelación, Zurich vuelve a disfrutar de uno de sus establecimientos de referencia: el Dolder Grand Hotel. Entre sus nuevas instalaciones, destaca un edificio anexo de grandes cristaleras en el que se ha habilitado uno de los exclusivos balnearios The Art of Beauty de la firma suiza de cosmética La Prairie, con tratamientos dignos de este cinco estrellas.

Con una superficie de 4.000 m2, el balneario está diseñado por Sylvia Sepielli, uno de los grandes nombres del interiorismo de spas. La americana ha incluido una piscina con increíbles vistas al paisaje circundante, espacios para la realización de talleres de entrenamiento, movimiento y relajación de mente y cuerpo; 19 salas de tratamiento y dos amplias suites pensadas para una relajación privada y exclusiva. Además, ha creado dos áreas de spa independientes, una para hombres y otra para mujeres.

Entre los tratamientos destaca el Five Star Swiss Bliss Treatment , de 180 minutos, que cubre todo el cuerpo pero se centra especialmente en el rostro. Con productos de la Colección Caviar de la firma helvética, cuesta 310 €. No es necesario ser huésped para disfrutar del spa.

4 de noviembre de 2010

Armario para hombres reales

Después de graduarse en una escuela de Diseño y Moda, los alumnos más brillantes de cada promoción suelen rematar su formación trabajando para firmas consolidadas. Lo habitual es que prueben suerte en varias hasta conseguir base suficiente para emanciparse y montar su propio negocio. Sin embargo, no faltan ejemplos con la trayectoria inversa.

Es el caso de Paul Helbers (Rotterdam, 1969), director de la colección masculina de Louis Vuitton. Tras acabar sus estudios, fundó su propia marca, Inch, proyecto que llevó a segundo plano para dedicarse a las grandes firmas. Comenzó como jefe de diseño de GentilUomo, una firma holandesa especializada en sastrería masculina (una especie de Cortefiel en España). De allí da el salto a París, donde le fichan para dirigir la moda hombre de la marca Martin Margiela.

Allí permaneció de 2002 a 2006, diseñando colecciones sobrias, con mucha americana de corte clásico. También derrochó imaginación en una línea de abrigos patchwork y en piezas como unas sandalias fabricadas en denim o abrigos con forro de piel falsa de leopardo. "El mundo de la moda ha cambiado muchísimo desde entonces. Todo es más grande, con cada vez más firmas en grandes corporaciones. Sin embargo, esto no tiene por qué dificultar el proceso creativo. En Louis Vuitton, por ejemplo, todo es sencillo. Se trabaja como en una marca pequeña: diseñamos la colección, la enseñamos a los distribuidores y, finalmente, la mostramos al público. No hay más pasos", afirma el holandés.

Hace cuatro años ya que Helbers desembarcó en la manufactura francesa. Como responsable de la moda masculina, rinde cuentas a Marc Jacobs, director creativo de la firma. “Me estrené con la colección de primavera de 2007 y desde el primer momento hubo conexión entre ambos. Cuando vio los bocetos, ya tenía ganas de que fueran una realidad. Siempre le han encantado las propuestas de mi equipo y me gusta que sea así porque también veo a Marc como un cliente en potencia”, dice.

El objetivo que se ha marcado es convertir a la maison en una opción real del prêt-à-porter masculino, centrándose en colecciones de prendas para el hombre de la calle, alejadas de las directrices de las pasarelas, más centradas en el espectáculo visual. "Me gusta decir que hemos pasado de una colección a un armario. El hombre, al final, lo que quiere son prendas muy concretas y yo he de limitarme a darle eso que pide. Trato de establecer unas directrices en lo que respecta a materiales, líneas y patrones para explicarle al cliente cómo vestir con estilo. Repetir ese mensaje cada temporada, a través de puntos de vista, ideas e inspiraciones diferentes, debe ser el sello de la casa", continúa.

De su labor en Vuitton destaca, sobre todo, el uso que realiza de diferentes materiales, como las chaquetas de terciopelo que diseñó para la primavera de 2007 o las de tela metalizada que presentó un año después. Entre sus últimos trabajos, una americana de piel de cocodrilo con estilo militar y cuello Mao o la que combina colores con corte clásico. Este otoño, sorprende con brocados y telas de jacquar. "Hemos utilizado las máquinas que se usan normalmente para hacer kimonos para diferentes prendas, poniendo el acento en la ingeniería del patrón". Todo ello sin abandonar las referencias clásicas de la casa: el mundo de los viajes y la innovación desde el clasicismo. "Se trata de armonizar ambos mundos, el trabajo artesano y las nuevas técnicas. De hecho, es el reto más interesante al que me enfrento al comenzar cada colección y contar con la experiencia de las fábricas de Vuitton es impagable".

A Helbers no le importa ir a contracorriente. Al tiempo que muchas firmas de sastrería luchan por adquirir una imagen juvenil, no le importa reivindicar edades más maduras. "Es más interesante diseñar para un hombre con una cierta edad. Además, vestir a veinteañeros no debe ser el objetivo de una firma de lujo. Se trata de trabajar para hombres elegantes que entiendan la calidad que rodea cada prenda; y, aunque esto es así sin importar la edad del cliente, pocas veces se da en un adolescente". Según él, el secreto de la moda masculina estriba “en los detalles, en las pequeñas piezas, el cuidado que se pone en un cuello, en un botón... Partir de la técnica de siempre y ver hasta dónde puedes llegar con ella”, concluye.

3 de noviembre de 2010

Oler a limpio

Los dos grandes nombres de la perfumería actual son Jean-Claude Ellena y Serge Lutens. El primero trabaja, sobre todo, para Hermès, mientras que el segundo lo hace para el Grupo Shiseido. Ambos acaban de lanzar novedades este otoño y puedo decir que son perfumes rotundos, originales y merecen la pena de verdad (siempre y cuando el aroma convenza al que lo vaya usar).

En el mundo de las fragancias, estamos acostumbrados a ver mucho rollo marketiniano, con descripciones absurdas en las que se repite hasta la saciedad que un aroma es para "hombres/mujeres que saben lo que quieren, divertidos, seguros de sí mismos, deportistas, con espíritu ganador...". Patrañas. ¿A qué huele el espíritu ganador? ¿Y la seguridad en uno mismo? Chorradas (y los de Procter & Gamble se llevan la palma, sirva como ejemplo la tontería de las cartas del tarot que sacó hace tiempo Dolce & Gabbana, una de sus marcas).

El caso es que la novedad de Serge Lutens me ha cogido con el paso cambiado. Cuando empecé a leer la descripción para escribir sobre ella, me llamó la atención que el nariz francés la definía como un "antiperfume". No, no lo hizo porque oliera mal o porque se tratara de un experimento para personas sin sensibilidad olfativa. El hecho de que Lutens lo calificara de ese modo se basa en que no ha tratado de crear un olor típico, ya sea floral o amaderado. No busca enmascarar un olor corporal o añadir uno que sea muy bonito. Lo que quiere es, sencillamente "oler a limpio".

Así, su 'Bas de soie' no tiene una pirámide olfativa y sus ingredientes se han mantenido en completo secreto (sólo se sabe que lleva jacinto y lirio). Cuando la hueles (y no me creía nada hasta que la olí y me tuve que quitar el sombrero) es verdad que te llega un olor que tu mente asocia automáticamente con la limpieza, con el jabón que usaban nuestras abuelas... A mí y a mis compañeras nos ha encantado y, como no tiene un aroma normal, puede usarse como fragancia masculina, femenina o incluso para el hogar.

Por una vez, y hacía mucho tiempo que no ocurría, la maestría y la originalidad le han ganado la batalla al márketing. Pussar och kramar!

Un bálsamo que retarda el crecimiento de la barba

Es muy probable que nunca hayas oído hablar del compuesto Lauryl Isoquinolinium Bromide. Utilizado en diferentes tratamientos de depilación definitiva, se trata de un potente desinfectante capaz de retardar el crecimiento del vello. Ahora, la marca propia de las perfumerías Júlia lo ha incluido en su nuevo bálsamo para después del afeitado (33,50 €), capaz de desacelerar, que no eliminar, la aparición de la barba.

2 de noviembre de 2010

Pisadas de avestruz

Frida Gianini, la directora creativa de Gucci, ha concebido su colección masculina para este otoño como una combinación de elementos formales y casual capaces de crear, por sí mismos un fondo de armario que huye de los clásicos más monótonos. Buena muestra de ellos son sus mocasines fabricados en piel de avestruz, un cuero muy particular y fácilmente reconocible gracias a las protuberancias que jalonan todo el cuerpo del zapato.

Disponibles en color marrón, no falta el clásico estribo de Gucci en dorado y también llama la atención su suela, algo más grande que el cuerpo de la construcción del cuero y con un poco de alza. Es un producto realizado en Italia por artesanos de la firma y se ha envejecido, al igual que otras piezas de la colección, con una capa de cera. Su precio está a la altura de tanta exquisitez: 1.340 €.