26 de diciembre de 2010

Un trago para cazadores

El whisky Ardbeg se produce en Islay (Escocia) y es objeto de culto entre los expertos catadores. La destilería está junto al mar y, los días de viento, el oleaje acumula algas cuyos aromas marinos se integran en la complejidad del licor. Además, el tostado de la malta se realiza quemando la turba en secaderos provistos solamente de aireación natural, sin extractores. Esto lo convierte en uno de los whiskies más especiales. Esta Navidad lanzan un estuche de cuero con dos botellas procedentes de barricas de 1974, la más antigua y rara existencia de un whisky de Ardbeg disponible. La caja, vacía, se reconvierte en estuche para armas (15.000 €, Tel.: 93 496 07 30).
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