14 de enero de 2011

Campeones de cuatro patas

Este mes de enero, el mundo del galgo español se da cita en Barcience (Toledo). La localidad acoge, hasta el próximo sábado 22, la final del Campeonato de España de Galgos en Campo, una de las citas más importantes del calendario de competición en nuestro país. "Hay mucha entrega e ilusión, y disfrutamos con unos perros que cada año son mejores", dice Sebastián González, secretario del Club del Galgo Español. "El nivel sube de una ocasión a otra, con galgos muy codiciosos que nunca abandonan una carrera y siempre rinden al máximo, además que son más veloces y resistentes", prosigue.

El campeonato sirve como encuentro de criadores. "Es en el público, entre los galgueros de a pie, donde se encuentra de verdad el ambiente de estos campeonatos", afirma Abraham Corpa, galguero. "Con un tiempo atroz de frío y nieve hemos conseguido reunir a más de mil aficionados", dice Jesús Robles, presidente de la Federación de Castilla y León. Ellos participan con tres canes, seleccionados de entre 120 en diferentes pruebas. A la hora de hablar de favoritos, pocos quieren mojarse. El presidente de la Federación Andaluza, Sebastián Callejón, nombra a Golfa y Fabiola como dos de sus apuestas. "Nunca puedes descartar a ninguno. Competimos en Toledo con cuatro ganadores", afirma.

Este año es muy importante para los andaluces, inmersos en la celebración del centenario de la Copa de La Ina, primer gran torneo de galgos que hubo en España (en 1911, en Jerez de la Frontera). Será el próximo diciembre, tras un año de actividades culturales, cuando tenga lugar un torneo homenaje. La idea inicial era celebrar allí la Copa del Rey, pero la Federación Española decidió que tuviera lugar en Madrigal de las Altas Torres (Ávila), rica en liebres veloces. “El último campeonato que se disputó allí (2003) fue un espectáculo gracias a la dureza de ellas", dice Jesús Robles.

NO AL MALTRATO. El de este año será el primer campeonato tras la entrada en vigor de la nueva Ley Contra el Maltrato Animal, que eleva los niveles de castigo para aquellos que ejerzan violencia contra cualquier especie. "La ley es buena, pero no soluciona el principal problema que tenemos los galgueros: el robo", afirma Callejón. Por ello, tanto la Federación Andaluza como el Club del Galgo trabajan en la creación de medidas para combatir una lacra que en 2009 acabó con 229 perros sustraídos, algunos incluso durante la celebración de un campeonato. "Lo lógico sería la implantación, junto con el microchip, de un programa unificado de tatuajes, dentro de un sistema unificado de información al que puedan acceder las Fuerzas de Seguridad del Estado", asegura Luis Bravo, presidente del Club Nacional del Galgo. En esta línea trabaja también la Junta de Andalucía con su federación regional, elaborando un programa informático centralizado que gestionaría la Guardia Civil.

FUTURO. La buena salud del galgo español es notable. En la última década no ha parado de crecer el número de clubes (en Castilla y León, por ejemplo, a un ritmo del 10% anual, con más de 4.000 licencias). Esto conlleva también un problema: “Se ha masificado. Hay muchos perros pero no ha crecido a la par el número de liebres”, dice José María Pérez de Herrasti, cuya perra Tormenta ganó el Campeonato de España de 2006. "Han desaparecido de muchas zonas e incluso se ha llegado a correr con liebres soltadas".

El pasado octubre se celebró la Escuela del Joven Galguero en la Finca El Retamar de Sonseca (Toledo) con unas cifras de participación que superaron todas las previsiones. Más de 70 niños se dieron cita para aprender aspectos prácticos sobre el cuidado y entrenamiento del galgo, así como el respeto a la liebre, nociones básicas de higiene y salud en el perro, las diferentes razas de lebreles... "El éxito de esta iniciativa fue una gran noticia. La gente joven debe ir incorporándose y mientras se mantenga la pureza de este deporte, tendremos asegurado el futuro", concluye Jesús Robles.

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