28 de febrero de 2011

Homenaje artesano a los mejores del polo



La firma Polistas cuenta en su colección con una línea de siete cinturones dedicados a los mejores polistas de la historia. Así, existen los modelos Cambiaso (albiceleste), Pieres (ocre y tierra), Lolo (azul y blanco) o Nero (verde, celeste y azul), entre otros. Confeccionados con el mejor cuero argentino, se decoran con unos bordados de estilo precolombino con los colores personales de cada jugador. Hechos a mano, están disponibles en siete tallas (de 85 a 115 cm). Desde 70 €.

21 de febrero de 2011

Esquí urbano



El despistado que tope con la colección de chaquetas de esquí de la firma sueca J. Lindeberg, sin saber que está pensada para la práctica de este deporte, díficlmente adivinaría este fin. Con colores muy sobrios (negro, blanco y azul marino) y estética formal, parecen más bien chaquetones que llevar a la oficina, de ahí que se ajuste a la perfección con una camisa blanca y corbata a juego, como en la imagen. Pero la estética no determina su función real. Fabricada en poliéster (exterior y forro aislante) y poliamida (interior), tiene cierre de doble cremallera, bolsillos laterales, cuello con gorro en su interior y varios bolsillos interiores pensados para llevar pequeños gadgets y una tarjeta forfait. A partir de 500 €.

16 de febrero de 2011

Personal shoppers

Este mes publiqué en 'Fuera de Serie' un reportaje sobre los objetos que más trabajo les ha costado encontrar a tres de las principales personal shoppers de España. Como resultó algo extenso y, sobre todo, muy compartimentado, he preferido no subirlo al blog, pero sí me gustaría compartir un vídeo que se realizó para la edición en Orbyt de la revista, en la que cada una explica la historia de una de sus objetos (se les pidió que fueran objetos masculinos). Por orden de aparición, son Blanca Gordon (ex redactora de 'Telva' y copropietaria de Shopin), Luciana Pinnola (propietaria de Clever & Cool) y Ana Antic (estilista y experta en temas de imagen y relaciones públicas). Espero que os resulte interesante.

1 de febrero de 2011

Secreto esquimal

Pocos pueblos saben combatir tan bien el frío como los innuit. Una de estas tribus del Ártico, los caribú, asentados a lo largo de la bahía de Hudson (Canadá) se protegen desde hace siglos de las bajas temperaturas con un abrigo largo, sin aberturas y una capucha rematada con pelo animal: la parka (hay constancia de su uso desde 1625 y su nombre significa piel animal en una lengua de las Islas Alutianas; anorak, su sinónimo, también proviene de otra lengua esquimal). Su uso se extendió, como otras tantas prendas, gracias a un ejército, en este caso el norteamericano, que lo incorporó a su uniforme de invierno a principios de los años 50 de este siglo. Sin embargo, fue la edición americana de la revista Vogue la que encumbró a la parka como tendencia. Corría el año 1959, estaban hechos en popelín (un tipo de tela con muchos hilos), y desde entonces no falta en ninguna colección.

Este invierno, no hay firma masculina que no tenga varios modelos en su muestrario. Se llevan colores claros (blanco, celeste, gris...) y se incide sobre todo en la tecnología, ya que se confeccionan con materiales muy ligeros y rellenos (en muchos casos, mantienen las plumas de las prendas originales) que no abulten demasiado. La capucha y el pelo (oscuro y muy contrastado) admite variantes de diseño, como una cremallera que la divida en dos o que ésta sea desmontable mediante botones o corchetes.

Como ocurre con las americanas, también se cuida el forro interior (además de incluir algunos bolsillos extras). Moncler, por ejemplo, llena de rayas camiseras sus modelos, y firmas como Woolrich o Harmont & Blaine añaden nailon en tonos contrastados.

La inclusión de esta prenda en firmas de sastrería confirma lo que para muchos ya era un hecho: la parka también es válida para ir a la oficina, con un traje debajo. Hay estilistas que las aprovechan para lograr un doble efecto de color, contrastado con el negro o azul marino del traje: por un lado, el color suave o pastel de la parka, que se suma a un tono brillante y liso en la corbata. El resultado es de una divertida elegancia.