17 de marzo de 2011

Chaquetas que no pesan

Pocas cosas importan tanto en el mundo textil como el peso de la tela. El número de hilos, el grosor de estos y el uso de fibras naturales o artificiales son algunos de los factores que intervienen en el cálculo del gramaje final; y el exceso de lastre determina el uso final que se le dé a cada tejido. En lo que respecta a moda masculina, rara es la firma que no se ha subido al carro del menos es más. Las prendas son cada vez más livianas y las chaquetas son las que llevan la voz cantante.

El origen de este desafío por encontrar telas que no pesen prácticamente nada, pero que al mismo tiempo sean capaces de resistir todo tipo de envites e incluso resguardarnos de las inclemencias del tiempo, se encuentra, como casi siempre en moda, en el mundo militar. En este caso, en el de los paracaidistas y otras fuerzas aéreas, que necesitaban cargar un buen salvavidas y que éste fuera ligero y resistente. Actualmente, por ejemplo, se han desarrollado tejidos que pesan apenas 4 gr/m2, dedicados a la confección de velas de paramotores. La cifra contrasta con otras mucho mayores como los 450 que pesa el metro cuadrado de algodón rizado de una toalla de baño o los 460 del poliéster que se usa en los forros polares.

En chaquetas de estilo urbano, las marcas han apostado por generar telas artificiales que se combinan con otras 100% naturales. Las pioneras fueron Moncler y Ermenegildo Zegna, que han patentado diferentes fibras de poliéster con un perfil técnico para conseguir la prenda más ligera.

Innovación. Zegna es precisamente una de las que más tejidos diferentes ha desarrollado. Hace unos años presentaba el Microtene, una tela ligera y transpirable que era resistente al agua y aligeraba la prenda a poco más de 700 gr. En su última colección, la de esta primavera, sorprende con el Silk Seersucker, consistente en hilos de seda teñidos dos veces y que rebajan el peso al medio kilo, al tiempo que consiguen una textura brillante.

No es la única innovación del lanificio en este 2011. Zegna ha presentado también, por un lado, el tejido Zero Weight, con un peso de apenas 96 gr/m2 y que mezcla lana merino superfina con un 15% de seda de 600 hilos, la más fina que existe en el mercado. Por otro, el Microsilk, pensado para prendas de abrigo ligeras, con un tacto suave, resistente al agua gracias a fibras de seda pura tratadas con una membrana de resina y que permite que las chaquetas no superen los 400 gr. de peso. Cada vez son más las firmas que buscan ofrecer prendas muy livianas, incluso las que no tienen un carácter deportivo, como puede ser Boss Black. La firma alemana tiene en su colección de primavera una chaqueta confeccionada 100% en polietileno (con forro de algodón y poliéster) que pesa exactamente medio kilo.Gant hace lo mismo con un algodón ultrafino que permite que sus prendas, a pesar de estar forradas con piezas de telas cosidas entre sí, no alcancen los 350 gr., la mitad de lo que pesa una chaqueta de tweed o lana (de 700 a 800 gr.) o una de pana fina de entretiempo (unos 650 gr. aprox). En comparación, los 1.200 gr. mínimo de una chaqueta de cuero parecen estar a años luz de distancia.

Esta primavera, las más livianas se encuentran en La Martina (312 gr.) y Daniel Cremieux (323 gr.). En la primera de ellas están confeccionada en poliéster resistente al agua, mientras que la segunda también hace uso del polietileno, junto al nailon. En ambas, además de la comodidad de su ligereza, hay que añadir que admiten todo tipo de maltrato sin terminar completamente arrugadas y se pueden doblar sin problema para que quepan en cualquier habitáculo, por pequeño que sea.
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