27 de mayo de 2011

Apurado perfecto

A la hora de conseguir un buen afeitado, cada barbero tiene sus propios trucos. En el caso de Iván Carpio, director de Blackstone, considera esencial preparar la piel. "Hay que limpiar las impurezas del rostro, con crema y agua caliente, e hidratar para que la navaja apure bien. Para ello, un buen primer paso es aplicar un aceite que permite que el agua se mantenga siempre en contacto con la piel". Ese aceite es sobre el que los barberos ingleses de Geo. F. Trumper aconsejan aplicar el jabón. "En nuestro caso, se puede usar directamente con los dedos, ya que tiene una textura cremosa, como de mousse, pero es mucho mejor que se haga con una brocha, mojándola cada poco en agua caliente", explican quienes llevan más de un siglo aplicando estos ungüentos a los lores británicos.

Estos primeros pasos ya requieren más de 10 minutos. Como dice Pascual Iranzo, uno de los barberos más conocidos de Barcelona, popular por ser el que acicala al rey D. Juan Carlos, "un buen afeitado forma parte de la cultura del bienestar". Para él, lo lógico es beneficiarse de las mejoras tecnológicas. "Usar cuchillas clásicas es anacrónico, sobre todo cuando las hay de hasta cinco hojas. El apurado que ofrecen es superior y no pasa nada porque una barbería las utilice con sus clientes", afirma.

Una vez rasurada la barba, la hidratación es importante. Según indica Alfonso de Brito, de la barbería madrileña La Moderna, "hay que poner una toalla caliente sobre el rostro para abrir los poros. Después aplicamos un after shave tónico o bálsamo". Él aconseja usar los de Acqua di Parma y rematar el proceso con una toalla de agua fría para cerrar los poros.
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