3 de mayo de 2011

Cachorros VIP

Perro de aguas portuguésCuando los Obama se trasladaron a la Casa Blanca, uno de los primeros debates que surgieron fue acerca de la raza de perro que se pasearía plácidamente por el Despacho Oval, ya que no se concebía la falta de esta mascota en la familia presidencial. El escogido fue un perro de aguas portugués que regaló el senador Edward Kennedy, un animal fácil de educar, enérgico, luchador, obediente y muy fiel, cuyo pelo requiere atención frecuente. "Eso supuso un incremento de su precio y que una gran cantidad de criadores, ante la gran demanda que se produjo, crearan horribles granjas de perros", explica Virginia Gayo, propietaria de la boutique de complementos de lujo para animales CosaBonita.es y experta en razas de perros premium. "Sin embargo, a pesar de las modas, siempre resultan más exclusivas aquellas que no se dan con facilidad, bien por lo reducido de las camadas, el color o su tamaño", continúa.

Uno de los más difíciles de adquirir es el galgo italiano azulado. Esta raza no tiene más de seis cachorros en cada parto (en el mejor de los casos, ya que puede parir sólo dos). Además, es complicado conseguir que sea de ese color, ya que lo normal es que nazcan rubios. Hacerse con uno de un buen criador puede suponer ocho meses de espera hasta que nazca, más otros tres para que lo entreguen. Pero incluso los más frecuentes también pueden resultar difíciles de encontrar. "Uno de los que más abundan en España es el labrador. Sin embargo, el de color chocolate y ojos amarillos no es tan común, lo que le convierte en uno de losmás codiciados", explica Verónica.

A la hora de comprar un cachorro, los entendidos recomiendan haber visto antes a los padres, cerciorarse de que no hay enfermedades congénitas y conocer cómo y dónde van a vivir sus primeros meses antes de que llegue a casa. También ayuda el pedigrí del animal, siempre que lo haya expedido un organismo oficial reconocido, y que el criador brinde visitar sus instalaciones. "Uno de confianza no permitirá que se separe al cachorro de su progenitor antes de tiempo. Además, no hay que confundirlos con los dueños de las granjas de perros. Estos últimos tienen varias hembras en jaulas pariendo constantemente y sin salir de allí", dice la experta, que también recomienda los criaderos más que las tiendas. "En éstas, la compra se lleva a cabo por impulso. Ves el perro (o peor, lo ve tu hijo) y decides que lo quieres. Sin embargo, incorporar un perro a tu vida, a tu familia, es una cuestión que debe pensarse detenidamente, una decisión tomada en consenso por todos los miembros de la familia". Eso sí, "ahora mismo hay perros en adopción que no tienen nada que envidiar a los de raza".

Elegir un perro a la carta es la opción más acertada. Para ello, hay que tener claro el tipo de vida que disfrutamos y nuestras necesidades, fijándonos en las rutinas habituales y frecuentes, si hay niños en casa o personas mayores. Lo lógico es que, si el animal va a vivir en el campo, estando fuera de casa constantemente, no adquirir un cachorro de perro enano, ya que sufren las inclemencias del tiempo y son muy dependientes del constante contacto con sus amos.

URBANITAS. Para pisos de ciudad, nada mejor que un bichón, un yorkshire o un chihuahua, perfectos para convivir con adultos (mejor que con niños pequeños) si se les educa para que no ladren y no se peleen. Esto no quiere decir que un perro de mayor tamaño no pueda ser apropiado para el ambiente urbano. "Existen tópicos sin fundamento como el que asegura que un galgo español no puede vivir en un piso. Nada más lejos de la realidad. Se pasará el día durmiendo sobre el sillón y luego necesitará apenas de 10 minutos de esparcimiento en los que correr a toda velocidad para estar satisfecho", explica Virginia Gayo.

Entre los famosos, las razas pequeñas triunfan. El chihuahua es uno de los más comunes (la dama de alta sociedad americana Gail Posner dejó ocho millones de dólares de herencia a su perra, más su mansión y el pago al servicio para mantenerla con el mismo nivel de vida), pero no el único. El lhasa apso de la reina Sofía, por ejemplo, es uno de los más complicados de encontrar. No se crían en España y hay que traerlos de Bélgica o Inglaterra, por lo que el precio de un cachorro podría superar ampliamente los 1.500 €. También habría que añadir a esta lista el yorkshire terrier, el pomeranian o el bichón, además de razas extrañas como los crestados chinos.

Al precio del cachorro hay que sumar su manutención. El pienso que come un perro de 25 kg cuesta alrededor de 70 € al mes, a lo que hay que sumar visitas al veterinario (40 €), desparasitar al animal cada tres meses (unos 100 €/año), limpiarle los dientes (150 €/año). Es decir, un fijo anual de 1.250 € que no incluye la peluquería, los complementos y gadgets y, si se quiere, alguno de los tratamientos VIP de belleza canina. Los que hacen furor utilizan chocolate, aceites esenciales e incluso técnicas de reiki. Se ofrecen en centros de cuidado canino como, por ejemplo, Pet Spa Madrid, en sesiones a 20 € (de 10 a 25 minutos) en las que la mascota es tratada a cuerpo de rey.
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