22 de julio de 2011

Caña alta en verano

La división entre moda de invierno y de verano es cada vez más difusa. Buena prueba de ello es la inclusión en las colecciones estivales de las grandes firmas de las botas de caña alta, las que llegan hasta la rodilla e incluso a veces, como es el caso de las famosas mosqueteras a medio muslo. Estas piezas suelen remitir a invierno, pero los directores creativos las han adaptado al calor con materiales y confecciones frescas como el trenzado. Es el caso de Gucci, cuyos artesanos han realizado a mano un impresionante trabajo con cientos de tiras de cuero. Con 35 centímetros de alto y 15 de tacón, una cremallera en la parte trasera permite calzarse las botas que ilustran esta página.

Del mismo modo, Manolo Blahnik ha incluido este tipo de calzado en su colección Botánica. El genio canario ha superpuesto grandes flores de ante para crear un mosaico que permite respirar a la pierna mientras anda sobre un tacón de 10,5 cm. La misma altura imposible que Emilio Pucci ha escogido para unas botas–stilettos con un soberbio trabajo artesano que incluye piel de cocodrilo, cordonaje de más de 40 cm, pequeños remates y cintas a modo de decoración y punta abierta.

Los diseñadores españoles también han incluido la bota de caña alta. Es el caso de Úrsula Mascaró, en cuya colección de verano destacan los de piel de pitón. En este caso, el tacón es más bajo y grueso; pero igualmente sólo para mujeres con piernas de vértigo.
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