21 de noviembre de 2011

Kevin Plank, el gurú del entrenamiento

A mediados de los años 90, un estudiante de Maryland alternaba su carrera de Administración y Dirección de Empresas con la liga universitaria de fútbol americano. Capitán del equipo y emprendedor nato, sacó tiempo, además de para los exámenes y los entrenamientos, para crear un negocio de venta de rosas durante el Día de San Valentín que llegó a mover 17.000 dólares (unos 12.300 €). Tenía iniciativa por naturaleza, de ahí que no extrañó que se marcara como meta profesional obtener un tejido que permitiera hacer deporte sin que la camiseta acabara empapada de sudor.

Tras desechar siete prototipos, y con el sótano de la casa de su abuela como base, logró su objetivo, el mismo que le ha permitido superar hoy, 15 años después, los 1.400 millones (estimación para este 2011) de facturación con su firma Under Armour ('bajo la armadura'). Sin duda, Kevin Plank (Kensington, 13 de agosto de 1972) es un ganador nato. "Cuando comencé con esta aventura, tenía el presentimiento de que podría crear algo grande. Más que hombre de negocios, era un emprendedor que creía firmemente en mi proyecto y, a pesar de que mucha gente me decía que éste era inviable, ni un solo día me levanté dudando de que lo lograría. Eso sí, he aprendido que hay que ir paso a paso", dice el empresario.

Hoy sigue siendo su mayor crítico y no duda en probar los productos que lanza. "Continúo entrenando con las mismas ganas que el primer día. El deporte debe formar parte de la cultura de cada uno de nosotros", afirma. "Nuestra principal meta es la innovación. Under Armour no sería lo que es si no innovara continuamente. No todo está inventado. Seguiremos tratando de sorprender con nuestras tecnologías y productos y no concebimos la existencia de límites", afirma rotundo.

De su primera camiseta de 1996, que hacía énfasis en la tecnología, ha ido ampliando su colección con todo tipo de prendas deportivas (polos, cortavientos, chaquetones...), así como zapatillas de deporte, moda urbana y complementos (gorras, bolsas de deporte...). Siempre fiel a su filosofía de ir paso a paso, tardó más de una década en incluir, por ejemplo, productos para jugar al baloncesto. La idea era afianzarse primero y aventurarse en otro segmento del mercado después. "En el mundo de los negocios, el número 1 es el que más vende, pero también el que más y mejor crece", afirma el norteamericano, que para este 2011 espera una subida de las ventas del 36%. "Lo que no está nada mal si tenemos en cuenta el momento de crisis". Todo ello con un ojo puesto en la mejora tecnológica y otro en sus competidores. Es inevitable no fijarse en Nike. "Mi intención es que si Adidas fue un referente para nuestros padres y Nike para los jóvenes, Under Armour lo sea para los que ahora practican deporte en la escuela; que cuando crezcan sientan la firma como propia".

Filosofía. Esto les ha llevado por caminos diferentes al gigante de Oregón. En lugar de campañas de publicidad y fichajes de estrellas, ellos prefieren dirigirse a la gente de la calle, a los que practican deporte independientemente de las inclemencias de la meteorología o del tiempo que marquen en sus entrenamientos. Han llegado a acuerdos con equipos como la selección galesa de rugby, el Tottenham Hotspur de la Premiere League o jugadores de la NBA, que prueban sus prototipos. "Nuestra misión es hacer mejor al deportista. Dime qué quieres ser en el mundo del deporte y te ayudaremos a lograrlo. Esa es nuestra filosofía y debemos mantenerla. Respetamos el camino que siguen otras marcas, pero no es nuestra intención copiar estrategias, porque eso supondría invertir unos recursos que, por la corta historia de Under Armour, no nos podemos permitir. Lo que tenemos que hacer es ser más listos que ellos, que cada dólar gastado parezca que son tres", asegura.

El futuro de la marca pasa por su expansión internacional. La agenda de Plank ha llevado al empresario a levantarse por la mañana en Londres, almorzar en Zurich y presentar sus últimos modelos en Madrid, antes de cenar, como ocurrió el día de esta entrevista. Apenas llevan cinco años en Europa y en Japón, donde factura 150 millones de euros anuales, no entró hasta 1999. En ese periodo han abierto tienda en Seúl, Shanghai y Madrid. En nuestro país (con un outlet y presente en 22 centros de El Corte Inglés) alcanzará este 2011 los 5 millones en ventas, un 25% más que el año pasado. Suelas de zapatillas como la MicroG, más fina y que mejora la recuperación, o fibras textiles como la Heatgear Touch: ajustada, ligera y cómoda; son algunas de las razones de su éxito.
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