31 de marzo de 2012

Ligera como el viento

La americana estrella de la colección masculina de Brioni para esta temporada es toda una declaración de intenciones. Se llama ‘Piuma’ (pluma) y se ha confeccionado con una mezcla de lino y lana, así como la seda más fina del mercado. Además, para aumentar sus rasgos veraniegos, la comercializa en color naranja y recomienda usarla con un sombrero Panamá.

30 de marzo de 2012

Inspirados en la fiebre del oro

Clinton C. Filson fundó en 1897 en Seattle con su apellido una firma de moda pensada para disfrutar de la naturaleza y el aire libre. Se componía de gruesas cazadoras, pantalones de montaña, bolsas de viaje... las piezas imprescindibles que todo el mundo usaba en su Nebraska natal cuando salían de pesca o de caza a los bosques de la región. Sus primeros clientes fueron los buscadores de oro del Klondike, que apreciaban la capacidad térmica de sus prendas. El boca a boca y una patente sobre un abrigo de invierno para resistir el frío de las montañas le dio un éxito sin precedentes en todo Estados Unidos. Desde entonces, es un clásico norteamericano, siendo en 1945 los primeros en introducir tejidos que repelían el agua.

Hoy la firma se alía con Sebago para crear una colección cápsula que recuerda a aquellos pioneros. Se compone de una chaqueta (575 €), unos mocasines adaptados como botines (262 €), una bolsa de viaje (450 €) y otras dos más pequeñas. Una de éstas, la de la imagen, es la clásica bolsa de pescador, con doble cierre de correa y numerosos bolsillos, dos de ellos exteriores. Además, cuenta con asa y bandolera realizada en cuero (350 €). Todas las piezas son del mismo color terroso, con la piel en marrón chocolate.

23 de marzo de 2012

El bolso de los 11.303 diamantes

En el mundo de la moda, pocas cosas hay más frecuentes que la reinterpretación de los modelos clásicos de las grandes firmas. Así, no hay temporada en la que Dior no cambie el material o los colores de su Lady Dior; o que Burberry no juegue con el patrón de sus gabardinas. Sin embargo, la revisión que acaba de presentar Hermès de sus míticos Kelly y Birkin rompe todos los moldes establecidos.

El maestro joyero de la casa, el francés Pierre Hardy, los ha fabricado utilizando sólo oro rosa, oro blanco y diamantes, y con el mismo tamaño que los bolsos de fiesta que, confeccionados en cuero, se pueden encontrar en las tiendas de la maison. Así, su Kelly consta de 1.160 diamantes, 34 quilates de peso que valen un millón de euros. El Birkin, por su parte, suma 2.712 diamantes, 89 quilates que elevan el precio a los 1,5 millones. "Estamos un poco locos", declaró Patrick Thomas, consejero delegado de Hermès, a Financial Times durante su presentación pública el pasado febrero. "Quienes los compren necesitarán un par de guardaespaldas", bromeó el directivo.

Los dos modelos son perfectamente utilizables, ya que se han fabricado respetando los cierres y los pliegues. Ocurre lo mismo con los otros dos que cierran la colección. En este caso, inspirados en diferentes piezas de la historia de la joyería y bisutería de la firma, con claras referencias al mundo de la hípica y la náutica: el Nausicaa (1.811 diamantes, 29 quilates y un precio algo superior al millón de euros) y el Chaîne d’Ancre, la estrella de la colección, con 11.303 diamantes y 86,24 quilates y que se puede encargar previo desembolso de 1,5 millones de euros. Su diseño se inspira en las cadenas de las anclas de los barcos. Además, refulge gracias a las piedras preciosas.

Para hacerse con él, basta con ir a una tienda Hermès y solicitarlo. Un gesto que, según informan desde la maison, ya se ha producido; y no sólo una vez. Este proyecto ha necesitado de dos años de trabajo. La firma se lo tomo más como un desafío que como una posible venta, aunque bien es cierto que estas piezas suelen tener un comprador. Una vez más, no se equivocaron.

12 de marzo de 2012

Guapos gota a gota

El cuidado cosmético diario convencional obliga a aplicar el sérum por la mañana, antes de la hidratante y con el rostro limpio. La particularidad de este tipo de crema reside en la concentración de su fórmula. Bastan unas gotas sobre la piel (o sobre la propia hidratante si la textura es aceitosa), para maximizar el resultado de todo el tratamiento, así como para combatir los signos de la edad o del cansancio, según la composición del producto. Cada vez son más los que se formulan pensando en la piel masculina, con texturas en gel y frescas al tacto que, en muchos casos, actúan también como arma contra la deshidratación profunda.

Lo normal es que estos sérum masculinos no distingan entre diferentes tipos de piel. La mayoría están formulados para cutis grasos y mixtos, lo habitual en el hombre, por lo que los varones con una epidermis seca o normal, salvo excepciones, no suelen contar con un concentrado específico. Partiendo de la necesidad de combatir esta carencia, la firma Skinc ha dado un paso de gigante. Gracias a su tratamiento My Daily Dose es capaz de crear un sérum específico para cada varón, sin importar que tenga la piel grasa o seca.

Obtener esta fórmula a medida sólo es posible en los centros de estética de la marca, llamados Skin Supplement Bar (en España hay dos: uno en el madrileño barrio de Salamanca y otro en Marbella). En ellos, los esteticistas le harán contestar a un breve cuestionario de cinco minutos que les servirá para el análisis de su piel. Dependiendo de las respuestas, crearán un sérum que se compondrá de tres de los nueve principios activos 100% puros y de concentración muy alta con los que cuentan en la firma: colágeno, ácido hialurónico, vitaminas A y C, coenzima Q10... con un claro cariz antioxidante. Es posible crear más de 200 soluciones.

Estos compuestos penetran más en la piel que otras cremas gracias a una técnica de hidrolización que reduce hasta 1.000 veces el tamaño de las moléculas. Además, los activos mantienen intactas sus propiedades, a salvo de los rayos ultravioletas y de la oxidación, mediante una técnica que encapsula la fórmula (de ahí que el resultado se vea con microgránulos).

El resultado es un compuesto de 30 ml que se aplica con cuentagotas. Bastan unas pocas, una vez al día, para ver los resultados (que varían según el problema cutáneo que se haya querido paliar: manchas, brillos, envejecimiento, hidratación...). El precio es de 180 € y el contenido, como suele ser habitual en los cosméticos concentrados, debería ser suficiente para, al menos, dos meses de tratamiento.

10 de marzo de 2012

Vendôme en llamas

Pocas ciudades pueden compararse en belleza como París. Sí, hay mucho detractor de lo francés y, sobre todo, de los franceses, pero pasear por sus calles (las de los distritos centrales, claro) y no emocionarse, es casi imposible. El pasado jueves, una noticia me provocaba un vuelco al corazón. Un incendio en la plaza Vendôme, concretamente en dependencias del Hotel Ritz, provocaba grandes humaredas y la necesidad de desalojar toda la zona, lo que incluye las más importantes joyerías del mundo y algunas de mis pastelerías favoritas de macarons.

Afortunadamente, todo ha quedado en un susto y no hay que lamentar grandes desgracias. Eso sí, gracias a este incidente hemos podido comprobar cómo la belleza de París está ahí incluso en plena destrucción. Las imágenes de las agencias de prensa, pero sobre todo las de los tuiteros que estaban allí en directo, permitieron que se compartieran tomas hermosas. Porque cuando la foto es buena, la belleza resalta, incluso entre espinos. Pussar och kramar!

9 de marzo de 2012

Borsalino, el grafitero

El italiano Giuseppe Borsalino comenzó a fabricar sombreros en 1857. Desde entonces, su firma se ha caracterizado por mantener patrones muy clásicos. Sería interesante saber qué pensaría ante la línea más irreverente jamás aprobada por sus sucesores: la Fashion Baloons, en la que el artista callejero Willow, de fama internacional, ha dibujado sus grafitis y dibujos de cómic sobre sombreros de copa y bombines. Sobre una base rojo brillante o rosa chicle, entre otros colores, desarrolla todo tipo de personajes y líneas (desde los más sobrios a los más enrevesados y llamativos). Están disponibles en edición limitada y por encargo.

7 de marzo de 2012

Estrellas de otro siglo

La mejora de los telescopios y otros aparatos astronómicos han permitido en los últimos años cartografiar las estrellas como nunca. Sin embargo, como ocurre con los antiguos planisferios y cartas marinas, conocer cómo era el cielo en otras épocas también resulta fascinante.

Para los amantes de la cartografía, esta particular bola de 53 cm de diámetro que muestra las estrellas del cielo será toda una tentación que querrán lucir en su salón. El globo marca los puntos celestes conocidos en 1956, que fue la fecha en la que se creó, y pone especial énfasis en las estrellas más brillantes y los planetas, que aparecen coloreado en diferentes grados de amarillo según la intensidad del brillo real de cada astro (también distingue nebulosas y constelaciones). Se encuentra encastrado en un caballete redondo de madera que puede ser desmontado y que permite que gire 360º sobre uno de los ejes.

La pieza es única y ha sido completamente restaurada por el conocido anticuario británico Pedlars, que la ha puesto a la venta por 830 €. En el catálogo también se encuentran otros globos, como uno de uso militar de 1940 con la superficie en blanco para pintar sobre él con tiza (825 €) o uno terráqueo de 1970 (775 €).