30 de marzo de 2012

Inspirados en la fiebre del oro

Clinton C. Filson fundó en 1897 en Seattle con su apellido una firma de moda pensada para disfrutar de la naturaleza y el aire libre. Se componía de gruesas cazadoras, pantalones de montaña, bolsas de viaje... las piezas imprescindibles que todo el mundo usaba en su Nebraska natal cuando salían de pesca o de caza a los bosques de la región. Sus primeros clientes fueron los buscadores de oro del Klondike, que apreciaban la capacidad térmica de sus prendas. El boca a boca y una patente sobre un abrigo de invierno para resistir el frío de las montañas le dio un éxito sin precedentes en todo Estados Unidos. Desde entonces, es un clásico norteamericano, siendo en 1945 los primeros en introducir tejidos que repelían el agua.

Hoy la firma se alía con Sebago para crear una colección cápsula que recuerda a aquellos pioneros. Se compone de una chaqueta (575 €), unos mocasines adaptados como botines (262 €), una bolsa de viaje (450 €) y otras dos más pequeñas. Una de éstas, la de la imagen, es la clásica bolsa de pescador, con doble cierre de correa y numerosos bolsillos, dos de ellos exteriores. Además, cuenta con asa y bandolera realizada en cuero (350 €). Todas las piezas son del mismo color terroso, con la piel en marrón chocolate.

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