2 de noviembre de 2012

Pioneros del polo



Durante el siglo XIX, Jerez de la Frontera (Cádiz) era una de las ciudades más dinámicas de España gracias a los avances que las familias bodegueras inglesas habían importado a este rincón de Andalucía. Esto permitió que fuera el primer municipio del país con Caja de Ahorros (1834), también el primero cuyo Ayuntamiento contaba con luz eléctrica o el segundo con tren (la línea que la unía con Sevilla, en 1854, tras la Barcelona–Mataró).

Pero el espíritu emprendedor no se ciñó a la industria, sino también a otras áreas como el deporte. Jerez fue el ‘puerto’ de entrada del polo en España. Su tradición hípica (sede de la Yeguada Militar y cuna de excepcionales ejemplares de raza árabe), unida a las costumbres que trajeron de Gran Bretaña, era el mejor caldo de cultivo para que, en 1870, se fundara el Xerez Polo Club. Fue de la mano de Pedro Nolasco González, propietario e hijo del fundador de las bodegas González Byass y que conoció y practicó este deporte de origen hindú en sus viajes a Reino Unido. Su entusiasmo convenció a empresarios de la ciudad para fundar el que luego sería el primer club de polo de Europa*.

Más de 140 años después, su actual presidente, Lorenzo Díez Romero-Valdespino, ha recopilado en un libro la historia del club, que en buena medida es la crónica del polo en España. "En aquella época, aún jugaban con seis, siete u ocho jugadores por equipo. Hasta 1875 no se limitó a cinco, siguiendo el nuevo Reglamento del Hurlingham Club de Londres", explica el autor. "La equipación del club consistía en un pantalón gris y camiseta y gorra a rayas rojas y verdes, colores que se mantienen hoy en nuestro escudo".

Desde sus inicios, la historia del Real Polo Club está ligada a las familias terratenientes y a Zarzuela. Alfonso XIII le otorga el título de Real en 1915 y no duda en participar él mismo como jugador del equipo. Fue uno de los responsables, por ejemplo, de la victoria en el torneo celebrado en 1908 en La Granja de San Ildefonso (Segovia): la Copa Marquesa de Esquilache, cuyo trofeo aún se conserva como oro en paño. "Ha sido el único rey de la era moderna que practicó el polo, ya que Eduardo VII, Jorge V y Eduardo VIII de Inglaterra dejaron de hacerlo al ser coronados", narra Díez.

Tras décadas en las que el polo prácticamente desapareció de la ciudad, el club se reactiva en 2005, cuando vuelve a utilizar las canchas de Chapín y retoman torneos como la Copa Jerez. El culmen fue la Real Orden del Mérito Deportivo con la que el Consejo Superior de Deportes recompensó, en 2009, más de un siglo de historia. El libro Polo en Jerez. 1870-2010, con más de 500 imágenes y documentos históricos, se ha presentado en edición limitada. A partir de 42 €.


* Los primeros en el mundo fueron en India, durante los años del Imperio Británico. Los militares lo llevaron a Gran Bretaña, pero no se constituyeron clubes como tal hasta un par de años después de que naciera el de Jerez, ya que hasta entonces formaban parte de clubes dedicados principalmente a otros deportes.

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