20 de febrero de 2013

Filtros al poder

Prácticamente desde su aparición en exclusiva para móviles de Apple, la aplicación de retoque fotográfico Instagram ha sido un fenómeno de éxito. La fiebre por hacer fotos y tratarlas con alguno de los múltiples filtros que permitía el programa llegó a tal punto que prácticamente era complicadísimo, casi imposible, ver en el Twitter o en el Facebook de tus amigos ver una foto normal, tal cual se recogía con la lente. Que si sepia, qeu si la envejezco, que si le doy profundidad con negros... Lo que no me esperaba es que la fiebre por los filtros extraños llegaría a la prensa de moda.



En concreto, me refiero al suplemento SModa del diario El País. No soy lector del mismo de forma habitual y, por lo tanto, no sé hasta qué punto es frecuente o no lo que voy a comentar, pero he estado leyendo varios reportajes y me ha llamado la atención negativamente el tratamiento fotográfico que hacen de los retratos. Con un exceso de oscurantismo, incluso irrealidad a la hora de plasmar los colores, consiguen que los personajes no parezcan cercanos ni normales, sino más bien maniquíes, muñecos animados algo inquietantes y que prefieres no encontrarte de noche en un callejón oscuro.



Al ver a los protagonistas de las foto, lo normal es que uno piense que es que se trata de personas poco agraciadas. El problema surge, como me ha pasado a mí, cuando conoces en la vida real a algunas de las personas que ahí salen. Mi reacción fue echarme las manos a la cabeza. Buena aprte de ellas, en la vida real, son mucho más guapas que en esas fotos, para las que se han arreglado y maquillado para lucir mejor que nunca. ¿Exceso de estilismo? No. Exceso de retoque digital, de filtro de luz, de PhotoShop, de quiero y no puedo.

Aplicar el mismo tratamiento fotógráfico al trabajo de diferentes fotógrafos, o en temas que no tienen mucho que ver, es conseguir una unidad de diseño forzada que, a la larga, resulta peligrosa en tanto que agota al lector. Además, es desacertada porque denota que no se piensa cómo ilustrar cada reportaje, sino que lo mismo da, porque todo lo paso por el mismo tamiz. ¿Tan complicado resulta hacer la foto y tocar lo mínimo para respetar a la realidad? Una entrevista no es un editorial de moda y cuanto más acerquemos al lector al personaje, tanto en la imagen como en el texto, mejor será nuestro trabajo.

13 de febrero de 2013

Estilo de caballero

Del primer número de la revista Grazia me quedo con muchas cosas, pero la que más me ha llamado la atención es esta respuesta que da Waris Ahluwalia, empresario, actor y diseñador. No puedo estar más de acuerdo.


12 de febrero de 2013

Total black



Nunca un macaron fue tan 'premium' como los nuevos 'Edición Limitada All-Black' que ha creado Reed Krakoff para la famosa casa parisina Ladurée. Bautizados como Strange Love, estarán a la venta en el establecimiento del número 864 de Madison Avenue durante la New York Fashion Week, por lo que aquellos que tengan la inmensa fortuna de ir a la Gran Manzana, además, podrán presumir de probar un bocado elegante y diferente.

Como su propio nombre indica, aquí todo es completamente negro: desde la crema del interior del dulce hasta la caja y el papel que envuelve los macarons. El diseñador norteamericano inscribe su nombre, gracias a este creación, en una lista de modistos en la que ya hay nombres como Lanvin. ¿Quién dijo que San Valentín no podía celebrarse en negro?


8 de febrero de 2013

Monocromo hecho espectáculo

Me encanta que cada vez sean más las firmas de lujo que apuestan por los vídeos como forma fácil, sencilla y, sobre todo, espectacular de comunicar sus noticias, colecciones, presentaciones, nuevas líneas... De entre ellas, me gustan especialmente dos: Louis Vuitton y Dior. De la primera ya hemos hablado en este blog bastante, y la segunda fue, sin duda, la protagonista de las pasadas navidades gracias a su maravilloso montaje de la colección de maquillaje de edición limitada para las fiestas, en un perfecto reloj de carrusel.



Ahora la firma francesa ha presentado su nueva colección de sombras de ojos en envases monocromos, más pequeños que las paletas habituales de sombras y que permiten comprar sólo aquellos tonos que se quieran usar, o hacer las combinaciones que uno quiera y no las que recomiendan desde Dior. Así, han presentado el visual que preside estas líneas, con bastante acierto a la hora de ordenar los colores en mi opinión. Pero si hay algo de este lanzamiento (además de la incorporación del logotipo sobre las sombras, que me parece un detalle muy acertado) es el vídeo que lo acompaña. La música (original para el spot), el montaje, el color... Todo engancha, seas o no amante de Dior. Y es el camino a seguir para crear imagen de marca, más allá de lo tradicional, porque seguro que este vídeo de 44 segundos será más visto que cualquier campaña que tenga ahora la maison en televisión.