26 de marzo de 2013

El lujo de la escritura



Louis Vuitton ha abierto las puertas del Cabinet d’Ecriture, su primer espacio dedicado al mundo de la escritura. Lo ha hecho en el número 6 de la Plaza Saint-Germain-des-Prés, a unos pasos de una de sus tiendas. El espacio, que estará abierto hasta diciembre de 2013, dará la oportunidad a quien lo visite de conocer el corazón del mundo de la escritura de la firma, y sumergirse en el Arte de la Correspondencia a través de la tradición e histórico legado de la Maison. El Cabinet será, además un lugar donde se darán cita artistas, calígrafos, literatos y artesanos excepcionales, una oportunidad para disfrutar de una experiencia cultural, emocional y contemporánea.

Gaston-Louis Vuitton, nieto de Louis, fue un apasionado de la lectura y la escritura, al igual que su padre y su abuelo, y fue un bibliófilo y coleccionista insaciable. Su amor por la tipografía fue tal que llegó incluso a fundar dos editoriales. Su biblioteca personal, llena de libros, ilustraciones, recortes de periódico y publicaciones de la época, es testigo de esta gran pasión.

Inspirado en los cabinets de curiosidades de los siglos XVII y XVIII, así como por las librerías del XIX, el Cabinet d’Ecriture se presenta como un jardín inglés, una invitación a descubrir el mundo de la escritura a través de tintas exclusivas, tinteros de cristal, papelería, bolígrafos, estilográficas, baúles y pedidos especiales, en una mezcla de colores, texturas y materiales donde cada elemento juega un importante papel en el placer de la escritura.



Además de descubrir elegantes productos y maravillarse a través de piezas históricas de la herencia de la Maison, el lugar se complementa con muebles restaurados que decoran el espacio aportando calidez y cercanía. Un mueble de imprenta de comienzos del siglo XX muestra las diferentes plumas y estilográficas, mientras que en un escritorio de finales del siglo XIX se exhiben los diferentes accesorios en piel (agendas, cuadernos, libretas...) y las colecciones de papelería. ADemás, en una barra de tintas incorporada en un mueble joya del comienzos del siglo XX se encuentran los doce colores de tinta creados en exclusiva por Louis Vuitton para este proyecto, cada uno relacionado con un estado de ánimo.

Como continuación de la Sala de Escritura que Louis Vuitton ofrecía a sus clientes en su tienda de los Campos Elíseos en 1914, el nuevo Cabinet d’Ecriture se encuentra detenido en el tiempo, en una invitación a escapar y disfrutar de un momento de calma entre el espíritu y la atmosfera únicos del barrio de Saint-Germain.

25 de marzo de 2013

Château de Moissac-Bellevue



Soy poco dado a interesarme por la decoración o el interiorismo si no hay un fin último que me involucre (por ejemplo, decorar mi casa o un espacio en el que voy a estar durante algún tiempo), pero he de reconocer que me he enamorado del Château de Moissac-Bellevue, en la Provenza francesa. Simplemente, me encanta. No sé cómo será la experiencia de vivir ahí, pero imagino que debe ser deliciosa y que invita al sosiego, que es lo que sus dueños trataban de encontrar cuando la mandaron construir en medio del campo.

16 de marzo de 2013

Los clásicos nunca mueren


En materia de fragancias de hogar, debo reconocer que soy un clásico en cuanto a firmas y que me gusta perfumar exclusivamente con velas. No es que no me gusten los aromatizadores en spray, pero prefiero el toque aceitoso de la cera y cómo se impregna todo por igual. Mis marcas favoritas son las grandes casas de toda la vida: Dyptique, Tocca, Acqua di Parma... y ahora he de sumar una española: Álvarez Gómez. Sí, la famosa casa de aguas de colonia madrileña tuvo el detalle de enviarme hace bastantes meses una vela de su aroma clásico, que además en mi casa tiene bastante éxito gracias a su línea de baño. Fue encenderla el pasado sábado y no querer que la llama se consuma nunca.


Al igual que ocurre con Acqua di Parma, que sería su homólogo, no hay nada como los aromas frescos y clásicos para conseguir buenos resultados. Sobre todo porque es un acierto seguro. Con otros aromas más elaborados y complejos, no sabes si gustará a todos (especialmente si, como yo, te gusta regalar velas de hogar cuando te invitan a una cena o almuerzo tranquilo en casa de unos amigos). A mí me encantan las velas de vainilla, canela y, sobre todo, higo; pero he de reconocer que luego empiezo a oler y pocos son los que no me encantan (en este capítulo, las que tienen una excesiva carga de botánicos verdes y de maderas, como las de pino, por ejemplo). Pero mi eclecticismo no tiene por qué ser la norma, así que con la de Álvarez Gómez sé que no me equivocaré si la regalo. Además no es muy cara, ya que cuesta 17,20 € en su tienda online (más baratas que las otras firmas que nombre anteriormente, aunque también es cierto que un poco más pequeña).