16 de marzo de 2013

Los clásicos nunca mueren


En materia de fragancias de hogar, debo reconocer que soy un clásico en cuanto a firmas y que me gusta perfumar exclusivamente con velas. No es que no me gusten los aromatizadores en spray, pero prefiero el toque aceitoso de la cera y cómo se impregna todo por igual. Mis marcas favoritas son las grandes casas de toda la vida: Dyptique, Tocca, Acqua di Parma... y ahora he de sumar una española: Álvarez Gómez. Sí, la famosa casa de aguas de colonia madrileña tuvo el detalle de enviarme hace bastantes meses una vela de su aroma clásico, que además en mi casa tiene bastante éxito gracias a su línea de baño. Fue encenderla el pasado sábado y no querer que la llama se consuma nunca.


Al igual que ocurre con Acqua di Parma, que sería su homólogo, no hay nada como los aromas frescos y clásicos para conseguir buenos resultados. Sobre todo porque es un acierto seguro. Con otros aromas más elaborados y complejos, no sabes si gustará a todos (especialmente si, como yo, te gusta regalar velas de hogar cuando te invitan a una cena o almuerzo tranquilo en casa de unos amigos). A mí me encantan las velas de vainilla, canela y, sobre todo, higo; pero he de reconocer que luego empiezo a oler y pocos son los que no me encantan (en este capítulo, las que tienen una excesiva carga de botánicos verdes y de maderas, como las de pino, por ejemplo). Pero mi eclecticismo no tiene por qué ser la norma, así que con la de Álvarez Gómez sé que no me equivocaré si la regalo. Además no es muy cara, ya que cuesta 17,20 € en su tienda online (más baratas que las otras firmas que nombre anteriormente, aunque también es cierto que un poco más pequeña).





Publicar un comentario