28 de junio de 2013

Amanecer junto al mar Rojo



La ciudad jordana de Áqaba, a orillas del mar Rojo, es conocida por sus balnearios y hoteles de lujo. Elegida por muchos para surfear y bucear, sus aguas, compartidas con Israel, fueron objeto de un rico comercio portuario durante miles de años, y hoy es sede de algunos de los resorts más interesantes de Oriente Próximo.

Uno de ellos es el Tala Bay, de la cadena suiza Mövenpick. Situado a apenas 15 minutos del centro de la ciudad, se compone de 306 habitaciones pensadas para un turismo familiar de lujo en el que poder practicar todo tipo de deportes acuáticos. De hecho, el propio hotel destaca por su fuerte apuesta por el agua, con más de media docena de piscinas (suman más de 3.000 metros cuadrados entre todas) y 1.200 metros cuadrados dedicados al wellness en dos completos spas. Y todo en una estructura con pocos pisos de altura, por lo que las vistas están aseguradas.

La decoración de sus habitaciones es sencilla, con profusión de sofás y sillones para garantizar el descanso. En ellas, con terraza privada y minibar gratuito, se aseguran los amaneceres frente al mar, y no faltan pequeños detalles como una gran cesta de frutas frescas o grandes, como las camas King Size.

También destaca por su gastronomía. Con ocho restaurantes y bares, prácticamente están cubiertos todos los antojos que puedan tener sus huéspedes. Desde el Najel, con cenas a la carte, o el Casalingo, un italiano; a una parrilla junto al mar, el Sejan y bares especializados en cócteles como el The Bop.

Publicar un comentario