30 de septiembre de 2013

Denim al punto

Cuando Tony Lonsdale se propuso, a principios de la década de los años 70, vender pantalones vaqueros de estilo californiano en la londinense King's Road no se lo pusieron fácil. Más de un comerciante del elitista distrito puso el grito en el cielo, y es que poco o nada tenía que ver el 'denim' con lo que se podía ver en el resto de escaparates del Chelsea de aquel entonces.

Su nieta Chloe se encargó el año pasado de relanzar una de las marcas de Tony, The Jean Machine, como en su día hizo con Made in Heaven. Y no ha esperado mucho para presentar una colección cápsula con socio de honor: Missoni.

Así, Reino Unido e Italia se dan la mano para crear unos vaqueros que, de tan clásicos, se vuelven irresistibles y 100% sobrios.

En añil, sin estridencias ni telas lavadas, ni un sólo jirón. Sólo eso: vaqueros de toda la vida, con el toque Missoni en los forros de las cazadoras. Por cierto, que estos se han teñido en azul denim y se pueden reconvertir en chaleco gracias a un juego de trabillas.

Un guiño 'vintage' disponible en Browns (Londres) a partir de 245 libras el pantalón y 430 la chaqueta.

23 de septiembre de 2013

Un bereber en Vendôme

En poco o en nada se parecen la parisina plaza Vendôme, hogar de las principales firmas de joyería del mundo, y el desierto del Sáhara. Pero si nos acercamos al número 6 de este rincón privilegiado de la capital francesa y echamos un pequeño vistazo al escaparate de Repossi, tendremos la sensación de haber recorrido varios miles de kilómetros al sur, hasta las dunas de arena caliente de Mauritania.

La colección Berbère no deja lugar a dudas en cuanto a su inspiración. Simple y depurada, presenta el toque tribal de este pueblo de nómadas en piezas realizadas con los materiales más exquisitos. Desde anillos que cubren casi todo el dedo a un brazalete en arco de gran tamaño, la creadora, Gaia Repossi, no deja ningún elemento al azar. Ni siquiera los pendientes, a los que añade un toque ‘punk’.

Realizados en oro rosa y pavé de diamantes (también en oro negro), en su línea más sofisticada, pero también en oro blanco y plata, sus diseños llaman la atención por su originalidad y por ser diferentes a lo que uno espera en este templo del lujo, codo con codo con las creaciones de las joyerías más tradicionales.


Croquet entre corbatas



Hermès ha dedicado sus últimas colecciones al mundo del deporte. Bien es cierto que, al principio, coincidía esta acción con las Olimpiadas de Londres y le restaba, por tanto, originalidad, pero los que tenemos la suerte de conocer bien a la 'maison' sabemos que ellos, realmente, van por libre, y el hecho de que no haya grandes acontecimientos deportivos en 2013 no ha sido impedimento para que sigan tomando este tema como referencia.

Eso sí, se trata de una de las firmas de lujo más importantes y no vale cualquier deporte ni van a 'rebajar' sus propuestas llenando sus exquisitas boutiques de muñequeras de algodón, ropa para hacer ejercicio o (horreur!) lycras. Es por esto que los estampados y la presentación de las prendas gira en torno a juegos tan respetables y clásicos (por no decir anacrónicos en algunos casos) como el croquet, el tenis de mesa o el tenis. Sí, no son deportes de masas, pero permiten crear vídeos tan simpáticos como los que ha presentado Hermès en su canal de YouTube y que ponen 'a ejercitar' a sus corbatas y a sus vajillas, entre otras piezas de la colección.



Me declaro adicto a estas formas de publicidad. ¡Viva la creatividad! ¡Mueran las presentaciones anodinas!

20 de septiembre de 2013

Isla privada con mayordomo



Juguemos a la isla del tesoro. Pero el objetivo no es encontrar un cofre perdido lleno de monedas de oro y joyas. Aquí de lo que se trata es de recargar pilas y gozar de la tranquilidad y las maravillas naturales que sólo se pueden disfrutar en Seychelles. Pero no lo vamos a lograr en una playa cualquiera, nuestro santuario particular será la isla Fregate, privada y a medio camino entre Mahe y La Digue.

Allí se encuentra un resort de lujo al que para llegar es necesario elegir entre un helicóptero, un pequeño avión o un yate que surcará el Índico hasta dejarnos plácidamente en un pequeño embarcadero de madera que nos da la bienvenida al complejo. Siete playas, todas cuajadas de palmeras, serán seguro nuestro primer destino a explorar. Seguro que le maravillará la Macquereau, con grandes acantilados de piedra de las que brotan las palmeras; o la Bambous, en donde descansar con un buen cóctel.

Ésta es la que se encuentra a pie del hotel, situado en una pequeña loma y que cuenta con una increíble piscina desde la que ver la puesta de sol. Las 16 residencias privadas y villas se suceden de forma que la discreción y la intimidad estén aseguradas. Y todo ello con una arquitectura que juega con la naturaleza y los motivos locales, grandes techos de paja y un servicio de mayordoma para que el confort nunca brille por su ausencia.

Por la noche, la cena es donde el huésped quiera. El servicio 'Dining Everywhere' permite disfrutar de una barbacoa en la playa para dos, una degustación de todo tipo de frutas tropicales en un jardín cuajado de grandes plantas o incluso la intimidad de una casa árbol, entre otras localizaciones a cuál más exótica. a partir de 1.465 €/noche.



18 de septiembre de 2013

Un palacio de otro mundo



El yuzu, el pomelo japonés, es la fruta del otoño en el Palacio de Namaskar, un rincón de lujo y fastuosidad a las afueras de Marrakech en el que poder dedicarse al noble arte del hedonismo. Mimarse con sesiones de shiatsu o reflexología, disfrutar de un brunch con especialidades thai y niponas o aprender a manejar el estrés con meditación son sólo algunas de las actividades que ofrece este santuario de cinco estrellas.

Con una arquitectura de gran belleza, el Palais Namaskar está considerado no sólo uno de los mejores hoteles de Marruecos, sino también de todo el mundo, de ahí que no falte en las clasificaciones de las revistas más prestigiosas. Sus suites y villas son buena muestra de ello, con una decoración que combina el lujo Oriental con las comodidades típicas de Occidente, sin descuidar piscinas, cocinas privadas y un servicio de mayordomo que se encarga de todos los detalles.

El punto fuerte del hotel es el spa, que se ha creado siguiendo los principios del Feng Shui para canalizar energías y revitalizar cuerpo y mente. Albercas interiores, pozas y jardines aromáticos forman parte del espacio, así como jacuzzis, sauna, baños turcos y cabinas donde recibir mil y un tratamientos cosméticos y masajes. Un cuidado como el que ponen en las cinco cocinas del hotel, al cargo de otros tantos restaurantes.

A menos de dos horas de avión, un paraíso único donde no se puede hacer otra cosa que relajarse al máximo. A partir de 470 €/noche.